En el aeropuerto de Port Angeles, toda la familia se reunió para despedirnos; cuando estábamos a punto de abordar, no noté ni un poco de dolor en el rostro de mi padre, era como si estuviera feliz por alejarse de aquí, de dejar a su familia atrás. Yo, por otra parte, extrañaría a todos: Alice con sus montones de ropa nueva cada semana; Rosalie y sus actitudes de madre histérica; Jasper, que parecía que, en lo que yo llevaba de tiempo mi vida, no había utilizado su don sino hasta ayer; Emmett, siempre apoyando a Rose, aunque a veces sus decisiones fueran muy extremas; Esme, prácticamente mi segunda madre; Carlisle, que desde el principio estuvo al pendiente de mi salud.
Mi abuelo Charlie, Sue, Seth… Recordando a cada persona de la que me estaba alejando, subimos al avión, me senté junto a mamá; sabía que no soportaría irme con mi padre, aún no podía perdonarlo por lo que me estaba obligando a hacer, había perdido mi confianza por completo, no quería escuchar ni su nombre, en estos momentos lo odiaba, después de todo ni siquiera me había permitido despedirme de Jacob.
Me acomodé en el asiento, dieron aviso de que estábamos a punto de despegar así que abroché mi cinturón y en cuanto estuvimos en el aire dirigí la mirada al hermoso paisaje de la ventanilla: los árboles, el interminable pasto, las pequeñas casas… Mi vida entera estaba ahí, algo de mi corazón se había quedado en ese pequeño pueblo llamado Forks, y la mayoría del mismo, estaba en La Push.
Suspiré.
-Jake-me dije, sintiendo un gran nudo en la garganta.
Cerré mis ojos para que las lágrimas no se dieran lugar, pero no sirvió de nada. Mis mejillas comenzaron a sentirse empapadas. Parecía que mi mamá no quería decirme nada, obviamente ella sabía que estaba llorando, pero supuse que no quería empeorar las cosas.
¡¿Por qué?! ¡No es justo! Mi vida, mis sueños.
Mis sollozos eran prácticamente silenciosos, pero mi dolor era el mismo; intenté tragar saliva, pero tenía la garganta completamente cerrada. Nunca me había sentido con tan profunda tristeza en mi vida, sabía muy bien que las cosas cambiaban de un momento a otro sin previo aviso; pero estábamos hablando de una decisión tomada por mi padre. Odiar a mi papá era como odiarme a mí misma, un odio sin sentido y tan seco como el aire de aquel avión.
Tendríamos que empezar una nueva vida, nuevos retos, nuevas decisiones, y a pesar de que sólo bastaba un respiro para darme fuerza y abrir los ojos; no podía, mis recuerdos pasaban como una película.
Me moría por darle el último besó a Jacob, por volver a salir al bosque y terminar llena de barro de nuevo, ¡No lo soporto! ¡Ya por favor! Los recuerdos más hermosos que tenía me hacían sentir la sangre hirviendo, quería borrar todo de mi mente, tratar de olvidar toda mi vida, pero si lo hacía terminaría peor que muerta.
Nunca pensé que pensar en Jake me provocará tanto dolor.
-Renesmee, no te preocupes.-escuché decir de pronto a mi mamá.
Me tranquilicé y abrí mis ojos.
-Linda, esto no durará mucho…
-Mamá-la interrumpí sin mirarla y con una voz fría- sé lo que vas a decir.- no podía ver claramente, mis ojos seguían inundados de lágrimas.-pero esta vez, ya no tengo confianza en nadie.
Me di la vuelta, me aferré a su pecho y entre sus brazos lloré todo lo que pude, no me importó hacer ruido, ni que toda la gente me mirara, me sentía más que desesperada.
Cuando menos lo esperé…
-Renesmee, despierta linda… Llegamos.
Abrí mis ojos lentamente, volví en sí. Me había quedado dormida, y ni siquiera lo había sentido. Bajamos del avión y nos tomó un tiempo recoger las maletas.
Mi padre había llamado un taxi para recogernos, y durante el camino a mi… “nuevo hogar”…
-¿Son nuevos en la ciudad?- le preguntó en francés, el taxista a mi padre; yo conocía perfectamente bien el idioma, me lo habían enseñado desde pequeña y hablarlo no sería un problema para mí en esta ciudad.
-Sí…-respondió mi madre tratando de ser cortés.
-¿De dónde vienen?
-Forks, Washington.-le contestó con un tono indiferente mi padre.
-Bueno, pues bienvenidos, Quebec es una ciudad muy tranquila, les gustará.-parecía que el tono de mi padre lo había obligado a terminar la conversación.
El taxi se detuvo, habíamos llegado.
La casa era pequeña, modesta; mi mamá la había elegido sin duda alguna.
Era una casa de dos pisos, no era muy grande, pero era linda. Los muros eran de color azul; la puerta, y algunos otros adornos en blanco. En el según piso había un pequeño balcón.
Cuando mis padres terminaron de bajar las maletas del taxi entramos a la casa; la sala de estar estaba conectada con el comedor, por dentro la casa era igual de acogedora que la pequeña cabaña que teníamos cerca de Forks; subimos y mi mamá me mostró mi habitación, era más pequeña que a la que estaba acostumbrada pero la decoración era especial, los muros eran de un color amarillo tenue y en la cabecera de mi cama había un pequeño sol pintado, los muebles estaban hechos de madera fina, lo que le daba un toque más rústico a mi habitación.
Las sábanas de mi cama combinaban a la perfección con toda la demás decoración; me senté sobre la orilla y le pedí a mi mamá que me ayudará a desempacar, necesitaba que alguien me acompañara; por primera vez me sentía sola.
Mi padre nos aviso que saldría a comprar comida para mí; no lo detuve, quería hablar con mi mamá, después de todo ya estaba más tranquila.
-¿Por qué?- pregunté tomando la ropa para acomodarla en los cajones.
-¿Por qué?
-Sí, ¿por qué decidió esto? ¿Por qué no lo detuviste? ¿Por qué no te opusiste a su decisión?-pregunté con un tono de voz, que jamás había usado con mi madre, un tono indiferente.
-Nena, relájate.-me dijo tomándome de los hombros para que la mirara.
-Lo siento.-dije aparatando la mirada por la vergüenza.
-Tu papá decidió mudarse porque piensa que Jake es peligroso; eso si lo sabías. No lo detuve, porque Jake estuvo de acuerdo en que te trajéramos a Canadá…
-¿Qué?-la miré a los ojos.
-Jacob también tuvo voz y voto en la desición.
-¿Jacob… pidió que… me alejarán de él?- pregunté con la voz entrecortada, el nudo en mi garganta había regresado.
-Sí.
-Pero… la… la impronta…-no pude formular mi pregunta; por más que trataba de llenar mis pulmones de oxígeno, parecía que este había desaparecido.
-Nunca antes se había sabido de un licántropo que se apartará de su impronta por decisión propia, pero…-mi madre estaba hablando, lo notaba en sus labios, pero no escuché sus palabras.
-Pero, ¿cómo es que mi padre aceptó algo como esto?-las lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas.
-Ambos acordaron intentarlo al menos por unos meses, sólo para probar…-¿probar? ¿Probar qué?
-¡No soy un experimento!-grité, fue lo único que se me ocurrió decir.
-Pequeña, sé que esto no te afectará tanto como crees.
Caí al suelo, una vez más estaba destrozada. Jacob pidió que me alejaran de él, tenía que hablar con él lo más pronto posible.
-¿Puedo hablar con Jake?- le pregunté a mi padre.
Hey!!
Bueno chic@s, lo prometido es deuda y pues aquí mi nuevo capítulo, casi en lunes [[jeje]], pero aquí está!!! En lo personal este capítulo me gusto mucho cuando lo escribí porque: mi hermano me ayudo un poco en decirme como iba y porque me identifique cuando lo escribí por una despedida que fue muy fuerte para mí...
Muchas gracias por leerlo y espero que sigan aquí para el siguiente ^^
No olviden que este blog quiere mojarse con sus lenguetazos!!!!
x0,
*TaNyA*
Hola Chic@s ((los que me leen de vez en cuando jejeje)) !!!

Bueno pues después de poner esta pequeña entrada les publicaré el siguiente capítulo como lo prometí... en fin, esta vez no es sobre Nessie o Jake o la manada, dejenme decirles que acabo de recibir un premio ^^!!!! ((q monito jejeje)) Es el primero que tengo por ello lo recibo con mucha emoción, y obvio se los dedicó a todos lo que soportan mi obsesión y leen mis ocurrecias =D; así que bueno aquí esta...

Premio 7 cosas sobre ti!
El premio lo otorgó: Twilighticas, a quienes les doy gracias =) [[Muchas Gracias Chicas!!!]]
Pues el premio es ((como ven en el título)): 7 cosas raras sobre tí. A continuación eso y las reglas:
1- Decir quién te lo entrega y agradecérselo.
El premio lo otorgó: Twilighticas, a quienes les doy gracias =) [[Muchas Gracias Chicas!!!]]
Pues el premio es ((como ven en el título)): 7 cosas raras sobre tí. A continuación eso y las reglas:
1- Decir quién te lo entrega y agradecérselo.
2- Decir 7 cosas raras sobre ti.
3- Otorgar el premio a otros 7 Blogs.
3- Otorgar el premio a otros 7 Blogs.
Bien pues aquí van las 7 cosas ((para que me conozcan un poquito más)):
*Mi apellido es muy extraño, y pues si buscan no lo encuentran en la red... es el nombre de un insecto =P
°Me gusta comer tacos dorados con mantequilla de maní... ((sabe bien!! aunque se escuche asqueroso))
*Le tengo terror a las películas de miedo, porque siento que las estoy viviendo...
°Mis amigos me dicen "pat0o" porque una vez me reí porque escuché decir a alguien 'cuack'
*No me gustan las muñecas, pero las colecciono... =P
°Me desespera tener tanta paciencia ((lo sé, difícil de entender))
*Mi iPod lo usan todos, porque tengo desde Jonas Brothers ((me encantan!!)) hasta Muse, Pink Floyd e incluso Kapaz de la Sierra ((una que otra jaja))
Ahora los ganadores =D...
~Twilighters Mexicanos [[mis queridos amigos =) ]]
~Renesmee [[mi amiga Isa, su fanfic fue lo que me ayudo a decidir escribir ^^]]
~Twilighticas [[¿por qué no darselos de nuevo?, se lo merecen chicas!!]]
FELICIDADES A LOS GANADORES!!! Y MUCHAS GRACIAS POR EL PREMIO!! =D
Abrí la puerta, y lo único que pude ver fue a Jake recostado en la cama mirando por la ventana. Me acerqué y le di un beso en la mejilla.
-Hola, lobito.
-Hola, Ness- me dijo con una voz fría y sin voltear hacia mí.
-¿Todo bien?- pregunté tomándolo de la mano.
-Pues… no todo.- tomé un respiro, me ponía los nervios de punta que se comportará así.
-¿Qué sucede?- volteó su rostro para mirarme esta vez.
-¿Y si tu padre tiene razón? ¿Y si soy tan peligroso cómo tu mamá en una motocicleta?
Reí un poco, lo que mi mamá había pasado en la motocicleta, era una historia que nadie de la familia podía olvidar y que me habían contado desde pequeña.
-Jake, ya conoces a mi papá, él exagera mucho las cosas y pues…
-No, Nessie. Tiene razón, te pudimos haber hecho daño.-me interrumpió
-Jacob, no pasó nada…
-Pero pudo haber pasado. ¿Qué haría yo si algo te pasará?
-No te preocupes por eso ¿sí?, ahora sólo recupérate.-Volvió a mirar hacia la ventana y supe que lo mejor era dejarlo solo.
Decidí dejarlo descansar, que sólo discutiría con él en estos momentos. Lo besé en la mejilla de nuevo y salí…
-Descansa.-fue lo último que le dije al abrir la puerta.
No tenía ganas de comer nada, no sentí frío ni calor. Estaba en otro mundo. Parecía que mi mente estaba en blanco pero llena de preguntas. ¿Y si mi padre tenía razón? ¿Jake era peligroso? ¿Algún día podrían convivir en paz Jake y Rosalie?...
Sabía que Jake, nunca me haría daño, pero cuando un licántropo pierde el control… Tan sólo la historia de Sam y su impronta Emily, una historia que había escuchado en cuanto me enteré de la impronta de Jake. Él me amaba, de eso no había duda, pero las probabilidades no desaparecían con saber eso.
Salí a dar un paseo por el bosque, el aire fresco me vendría bien.
Entre arbustos, árboles y musgo me sentí mejor que dentro de mi propia casa. Mis preguntas aún no se habían abierto paso hacía el pasado, nunca había pensado en el hecho de que Jake era diferente a mí. Que, a pesar de ser mitad humana-mitad vampiro, era muy frágil en comparación con mi familia.
Me senté sobre un tronco, respire cada milímetro cúbico de aire a mi alrededor en aquel tranquilo bosque y estuve pensando sobre la mejor solución para la seguridad de Jacob y la mía.
No encontré respuesta.
Volví a casa después de una cuantas horas, casi anochecía, estaba justo frente a la puerta, respire profundo y entré a la casa.
-Es lo mejor- escuché a mi padre decir en la sala.
-Edward, piénsalo bien, es demasiado, piensa en Nessie.- le dijo mi madre sin darse cuenta de que yo ya estaba ahí.
-Hola, hija- saludó mi madre, tratando de disimular.
-¿Qué sucede conmigo?-pregunté antes de sentarme junto a ellos.
-Lo que pasa es que…
-Nos vamos a mudar- interrumpió mi papá.
-¿A dónde?- pregunté impaciente
-A Quebec, Canadá- contestó mi mamá con la voz temblorosa.
-¿Qué? ¿Por qué? ¿Y Jake, dónde está?-Al menos quería saber si él tenía idea de lo que mi padre había decidido.
-Carlisle fue a dejar a Jacob al límite antes de La Push, y ya está enterado de esto… Nos mudaremos porque es lo mejor para todos.-me dijo con mucha tranquilidad.
-¿!Qué!?- volví a repetir, no podía creerlo, me separarían de Jacob por una estúpida pelea.
-Nos vamos mañana.- dijo mi papá resaltando la última palabra y sin decir más, salió de la habitación.
-¡Mamá! ¿Por qué? ¿Por qué no le dijiste nada a mi padre?
-Lo siento, pequeña. Tu padre ya lo decidió y es muy difícil hacer que se retracte.
No supe cuándo, pero de un momento a otro mis mejillas ya estaban empapadas. Termine en el piso con mis brazos alrededor de mis rodillas. Sentí como si me hubieran destrozado, que cada parte de mi cuerpo estaba en un lugar diferente; mi corazón se había ido con Jacob, es lo único que podía asegurar.
Sabía que mi mamá me estaba diciendo algo para consolarme, pero mis sentidos… NO TENÍA SENTIDOS. Ni siquiera sabía si aún respiraba. Me tendría que separar de Jacob, mi Jacob. ¿Por qué? ¡No es justo!
Las lágrimas no se detuvieron, quería gritar, quería golpear todo lo que estaba a mí alrededor, pero mis músculos no me respondieron y mi garganta no emitía sonido alguno. Mi cabeza pesaba toneladas; la detuve pegando mí frente a mis rodillas. Cerré los ojos lo más fuerte que pude e intenté tranquilizarme. Tomé varios respiros para construir fuerzas y ponerme de pie. No logré nada. Mi cuerpo entero se quedó inmóvil, ya no sabía si mi mamá seguía ahí o había ido a empacar con mi padre.
Mi tío, Emmett, me tomó entre sus brazos e intentó levantarme. Me aferré al suelo pero no sirvió de nada. En menos de un segundo me encontraba en mi habitación, recostada y acompañada por mi madre, Alice, Jasper y mi abuelita Esme.
Gracias al don de mi tío, después de unos minutos, me tranquilicé.
-¿Estás mejor, linda?-preguntó Esme acercándose a mí.
No respondí. Aparté la mirada.
-Renesmee, todos sabemos cómo te sientes, pero no podemos hacer nada si tu papá lo tiene decidido.-dijo mi madre.
-Convencer a Edward de cualquier cosa es más difícil que ver tu futuro-intentó bromear Alice.
Ni una pequeña sonrisa se formó en mi rostro, no quería ser grosera con mi familia, los amaba pero la situación me tenía, como decía Jake “cómo lobo fuera de su manada”.
-Lo siento.-se disculpó mi madre.
No podía verlos a la cara, mis ojos se fijaron en lo que tenía en mi mesa de noche, una fotografía que había tomado Seth hace unos meses, un día en La Push; Jacob y yo tomados de la mano, mirándonos el uno al otro, frente al mar, durante el atardecer. Recuerdo que había ido a La Push porque mi abuelo Charlie quería verme, costó mucho convencer a mis padres pero logré ir.
Esa fotografía era muy especial. Y por lo que entendía, la última que tendría con Jake.
Hola a todos!!
Pues ya ven desde la 1am aquí les traigo el nuevo capítulo!!
Porfa dejen sus comentarios para darme ideas y ánimos!! jejeje
ya se me vienen exámenes, pero estaré por aquí con un nuevo capítulo, espero puntualmente!!
x0, grax por leerme!!
*TaNyA*
-Hola, lobito.
-Hola, Ness- me dijo con una voz fría y sin voltear hacia mí.
-¿Todo bien?- pregunté tomándolo de la mano.
-Pues… no todo.- tomé un respiro, me ponía los nervios de punta que se comportará así.
-¿Qué sucede?- volteó su rostro para mirarme esta vez.
-¿Y si tu padre tiene razón? ¿Y si soy tan peligroso cómo tu mamá en una motocicleta?
Reí un poco, lo que mi mamá había pasado en la motocicleta, era una historia que nadie de la familia podía olvidar y que me habían contado desde pequeña.
-Jake, ya conoces a mi papá, él exagera mucho las cosas y pues…
-No, Nessie. Tiene razón, te pudimos haber hecho daño.-me interrumpió
-Jacob, no pasó nada…
-Pero pudo haber pasado. ¿Qué haría yo si algo te pasará?
-No te preocupes por eso ¿sí?, ahora sólo recupérate.-Volvió a mirar hacia la ventana y supe que lo mejor era dejarlo solo.
Decidí dejarlo descansar, que sólo discutiría con él en estos momentos. Lo besé en la mejilla de nuevo y salí…
-Descansa.-fue lo último que le dije al abrir la puerta.
No tenía ganas de comer nada, no sentí frío ni calor. Estaba en otro mundo. Parecía que mi mente estaba en blanco pero llena de preguntas. ¿Y si mi padre tenía razón? ¿Jake era peligroso? ¿Algún día podrían convivir en paz Jake y Rosalie?...
Sabía que Jake, nunca me haría daño, pero cuando un licántropo pierde el control… Tan sólo la historia de Sam y su impronta Emily, una historia que había escuchado en cuanto me enteré de la impronta de Jake. Él me amaba, de eso no había duda, pero las probabilidades no desaparecían con saber eso.
Salí a dar un paseo por el bosque, el aire fresco me vendría bien.
Entre arbustos, árboles y musgo me sentí mejor que dentro de mi propia casa. Mis preguntas aún no se habían abierto paso hacía el pasado, nunca había pensado en el hecho de que Jake era diferente a mí. Que, a pesar de ser mitad humana-mitad vampiro, era muy frágil en comparación con mi familia.
Me senté sobre un tronco, respire cada milímetro cúbico de aire a mi alrededor en aquel tranquilo bosque y estuve pensando sobre la mejor solución para la seguridad de Jacob y la mía.
No encontré respuesta.
Volví a casa después de una cuantas horas, casi anochecía, estaba justo frente a la puerta, respire profundo y entré a la casa.
-Es lo mejor- escuché a mi padre decir en la sala.
-Edward, piénsalo bien, es demasiado, piensa en Nessie.- le dijo mi madre sin darse cuenta de que yo ya estaba ahí.
-Hola, hija- saludó mi madre, tratando de disimular.
-¿Qué sucede conmigo?-pregunté antes de sentarme junto a ellos.
-Lo que pasa es que…
-Nos vamos a mudar- interrumpió mi papá.
-¿A dónde?- pregunté impaciente
-A Quebec, Canadá- contestó mi mamá con la voz temblorosa.
-¿Qué? ¿Por qué? ¿Y Jake, dónde está?-Al menos quería saber si él tenía idea de lo que mi padre había decidido.
-Carlisle fue a dejar a Jacob al límite antes de La Push, y ya está enterado de esto… Nos mudaremos porque es lo mejor para todos.-me dijo con mucha tranquilidad.
-¿!Qué!?- volví a repetir, no podía creerlo, me separarían de Jacob por una estúpida pelea.
-Nos vamos mañana.- dijo mi papá resaltando la última palabra y sin decir más, salió de la habitación.
-¡Mamá! ¿Por qué? ¿Por qué no le dijiste nada a mi padre?
-Lo siento, pequeña. Tu padre ya lo decidió y es muy difícil hacer que se retracte.
No supe cuándo, pero de un momento a otro mis mejillas ya estaban empapadas. Termine en el piso con mis brazos alrededor de mis rodillas. Sentí como si me hubieran destrozado, que cada parte de mi cuerpo estaba en un lugar diferente; mi corazón se había ido con Jacob, es lo único que podía asegurar.
Sabía que mi mamá me estaba diciendo algo para consolarme, pero mis sentidos… NO TENÍA SENTIDOS. Ni siquiera sabía si aún respiraba. Me tendría que separar de Jacob, mi Jacob. ¿Por qué? ¡No es justo!
Las lágrimas no se detuvieron, quería gritar, quería golpear todo lo que estaba a mí alrededor, pero mis músculos no me respondieron y mi garganta no emitía sonido alguno. Mi cabeza pesaba toneladas; la detuve pegando mí frente a mis rodillas. Cerré los ojos lo más fuerte que pude e intenté tranquilizarme. Tomé varios respiros para construir fuerzas y ponerme de pie. No logré nada. Mi cuerpo entero se quedó inmóvil, ya no sabía si mi mamá seguía ahí o había ido a empacar con mi padre.
Mi tío, Emmett, me tomó entre sus brazos e intentó levantarme. Me aferré al suelo pero no sirvió de nada. En menos de un segundo me encontraba en mi habitación, recostada y acompañada por mi madre, Alice, Jasper y mi abuelita Esme.
Gracias al don de mi tío, después de unos minutos, me tranquilicé.
-¿Estás mejor, linda?-preguntó Esme acercándose a mí.
No respondí. Aparté la mirada.
-Renesmee, todos sabemos cómo te sientes, pero no podemos hacer nada si tu papá lo tiene decidido.-dijo mi madre.
-Convencer a Edward de cualquier cosa es más difícil que ver tu futuro-intentó bromear Alice.
Ni una pequeña sonrisa se formó en mi rostro, no quería ser grosera con mi familia, los amaba pero la situación me tenía, como decía Jake “cómo lobo fuera de su manada”.
-Lo siento.-se disculpó mi madre.
No podía verlos a la cara, mis ojos se fijaron en lo que tenía en mi mesa de noche, una fotografía que había tomado Seth hace unos meses, un día en La Push; Jacob y yo tomados de la mano, mirándonos el uno al otro, frente al mar, durante el atardecer. Recuerdo que había ido a La Push porque mi abuelo Charlie quería verme, costó mucho convencer a mis padres pero logré ir.
Esa fotografía era muy especial. Y por lo que entendía, la última que tendría con Jake.
Hola a todos!!
Pues ya ven desde la 1am aquí les traigo el nuevo capítulo!!
Porfa dejen sus comentarios para darme ideas y ánimos!! jejeje
ya se me vienen exámenes, pero estaré por aquí con un nuevo capítulo, espero puntualmente!!
x0, grax por leerme!!
*TaNyA*
A pesar de que Rose trato de apartarnos empujando a Jake, quedamos frente a frente.
-¿Rose? Jake es…
-Renesmee, eres una niña y no permitiré que este perro te ande babeando dentro de la casa, ni en frente de mí.
-Vamos, sabes que no hay nada malo. ¿O qué, ya se te olvidó todo lo que tu querido marido le decía a Bella, cuando recién se convirtió en vampiro?
-¿Perdón?, la verdad, no lo recuerdo.
-Ah ¿no? Y dime: ¿cuántas casas destruyeron exactamente?
Su discusión no tenía sentido para mí, no sabía de que estaban hablando.
-¡Mira perro, eso no tiene nada que ver contigo, no puedes reprocharme nada; la discusión sobre mi vida sexual nunca fue contigo!- Wow, abrí los ojos lo más que pude. ¿Mi tía y su esposo…?
-Ja ja ja ja ja ja- comencé a reír a todo volumen, mis vista se volvió a nublar, pero esta vez por lágrimas de risa.- ja ja ja- No podía parar.
Gracias a mi risa, su discusión terminó y ambos me miraron escépticos por un breve momento. Cuando menos lo esperé, Jacob estaba en su forma de lobo y Rosalie tratando de morder su cuello. No grité, me quedé paralizada, y era muy débil para separarlos. En menos de un parpadeo Jake tenía a Rosalie bajos sus patas y la cocina estaba casi destruida. Cuando Rosalie estuvo a punto de morder a Jake, reaccioné.
-¡¡Papá!!-grité con todas mis fuerzas, sabía que con sólo decir su nombre me escucharía, pero me desesperé tanto que no pensé en lo aturdidor de mi grito.
En menos de segundo la familia completa estaba ahí y la pelea había terminado, a Rosalie la sostenía de un brazo mi mamá y por cintura su esposo. Mientras que Jacob estaba tendido en el piso.
Un gran escalofrío recorrió todo mi cuerpo, mi Jacob, tirado en el piso. ¡Rosalie le había hecho daño! ¡No! ¡No! ¡Por favor!, grité hacia mis adentros. Una de las cosas que más me preocupaba era que Jake llegará a recibir alguna mordida de vampiro. Eso era mortal para los licántropos, y si Rose lo había llegado a morder, jamás se lo perdonaría. Simplemente intentaría matarla yo misma.
Mi Jacob, herido por un vampiro… ¡No! ¡No!
-Jake- dije con una voz apenas audible. Me acerqué a él, me arrodille a un lado y mientras, Carlisle, lo revisaba, yo acaricié su hocico.
Miré hacia arriba. Mi papá estaba parado justo a un lado de mi abuelo, mirando toda la escena entre Jake y yo, sus ojos se veían llenos de ira, no sabía porque y la verdad no me interesaba en ese momento, volví a mirar al enorme lobo en el suelo y sin palabra alguna, tocando su peluda mejilla le dije cuanto lo quería. Estaba muy preocupada, no sabía si mi tía realmente lo había mordido, o si sólo lo había lastimado de los huesos.
-Tiene 2 costillas fracturadas y una pata trasera.-dijo mi abuelo, mientras se ponía de pie.
-¿Estará bien?- preguntó mi madre con miedo en su rostro.
-Sí, tomando en cuenta las condiciones de los hombres lobo, sanar máximo en 4 días.
Habiendo dicho esto, Jasper y mi papá se ofrecieron a llevar a Jake al estudio de mi abuelo, donde prácticamente tenía un hospital, Jake era grande y pesado para un solo vampiro.
A penas subí dos escalones detrás de ellos y escuché a mi mamá llamarme desde la sala.
-Renesmee, ven por favor.
-Mamá, necesito subir.- le contesté sin dar un paso.
-Será sólo un minuto, lo prometo.
Di media vuelta y fui con ella.
Cuando vi a mi madre sentada en el sofá, supuse que mi tía y su esposo Emmett, habían decidido salir antes de que algo más pasara.
-¿Qué sucede, mamá?
-Necesitamos hablar, nena.
-¿Sobre qué?
-Tu padre.
-¿Papá?, ¿qué sucede con él?
-Lo que pasa, es que, no me agradan las expresiones que tiene. Lo conozco y sé que tiene algo en mente.
-¿Y qué conmigo?
-Las decisiones de tu padre, muchas veces son muy extremas, y él haría lo que fuera para protegerte.
-¿Entonces?- le hice un gestó de presión, quería subir a ver a Jake, en ese momento era lo más importante.
-Siempre hazle saber a tu padre que es lo que sientes.-oí sus palabras, más no las escuché. Nos les tomé importancia, Jake estaba herido y no podía pensar en nada.
-Sí, mamá- sólo eso contesté, subí las escaleras y me dirigí al estudio de mi abuelo.
Me quedé con Jacob todo el tiempo, no supe a qué hora ni cómo, pero desperté en mi cama. Seguro mi papá me había llevado a mi habitación en cuanto me quedé dormida.
Me di un baño, seque mi cabello, me vestí con lo más lindo que encontré en mi enorme guardarropa y antes de bajar a desayunar, toque la puerta del estudio de mi abuelo para ver si aún estaban ahí. Respondió mi padre.
-Hola papá, ¿cómo está Jake?
-Buenos días, Ness. Está bien hija, pero creo que necesitamos hablar.
-Dime papá.- traté de parecer paciente, pero en realidad por dentro no soportaba las ganas de querer ver a Jake.
-Bueno, es sobre Jacob. La verdad, pequeña. Estoy asustado, imagínate si no hubieran estado en casa, que hubieran ido de cacería y sólo ustedes tres. ¿Qué hubiera pasado? Rose, probablemente lo hubiera mordido, o te hubieran lastimado.
-Tal vez, pero no fue así.-Mi familia siempre me decía que era igual que mi madre: testaruda, algo irresponsable, y muchas cosas más.
-Lo sé pequeña, pero pienso que tu relación con Jacob es… peligrosa, o al menos por ahora.
-Papá… Yo quiero a Jacob como a nadie más y hagas lo que hagas eso no va a cambiar.- aparte la mirada, no quería que me convenciera de que Jake era peligroso, yo sabía que no era así. Él nunca permitiría que me hicieran daño, él nunca me dañaría.
-Yo no pienso hacer nada, sus decisiones son suyas y de nadie más.
-Gracias, ahora ¿puedo entrar a ver a Jake?- le dije con una voz retante. Retar a mi papá, era lo que menos me agradaba, pero cuando se trataba de el amor de mi vida estaba dispuesta a todo.
-Sí.- fue su última palabra. Se apartó y me dejo entrar.
No pude esperar más!! Ya es miércoles =D
Es medianoche y sólo pasé para dejarles este capítulo...
No se olviden... estaré tratando de publicar cada 3er día... si algo sucede jejeje no publicaré yo, le pediré a alguien que lo haga, pero de igual forma dejen sus comentarios..
x0
*TaNyA*
-¿Rose? Jake es…
-Renesmee, eres una niña y no permitiré que este perro te ande babeando dentro de la casa, ni en frente de mí.
-Vamos, sabes que no hay nada malo. ¿O qué, ya se te olvidó todo lo que tu querido marido le decía a Bella, cuando recién se convirtió en vampiro?
-¿Perdón?, la verdad, no lo recuerdo.
-Ah ¿no? Y dime: ¿cuántas casas destruyeron exactamente?
Su discusión no tenía sentido para mí, no sabía de que estaban hablando.
-¡Mira perro, eso no tiene nada que ver contigo, no puedes reprocharme nada; la discusión sobre mi vida sexual nunca fue contigo!- Wow, abrí los ojos lo más que pude. ¿Mi tía y su esposo…?
-Ja ja ja ja ja ja- comencé a reír a todo volumen, mis vista se volvió a nublar, pero esta vez por lágrimas de risa.- ja ja ja- No podía parar.
Gracias a mi risa, su discusión terminó y ambos me miraron escépticos por un breve momento. Cuando menos lo esperé, Jacob estaba en su forma de lobo y Rosalie tratando de morder su cuello. No grité, me quedé paralizada, y era muy débil para separarlos. En menos de un parpadeo Jake tenía a Rosalie bajos sus patas y la cocina estaba casi destruida. Cuando Rosalie estuvo a punto de morder a Jake, reaccioné.
-¡¡Papá!!-grité con todas mis fuerzas, sabía que con sólo decir su nombre me escucharía, pero me desesperé tanto que no pensé en lo aturdidor de mi grito.
En menos de segundo la familia completa estaba ahí y la pelea había terminado, a Rosalie la sostenía de un brazo mi mamá y por cintura su esposo. Mientras que Jacob estaba tendido en el piso.
Un gran escalofrío recorrió todo mi cuerpo, mi Jacob, tirado en el piso. ¡Rosalie le había hecho daño! ¡No! ¡No! ¡Por favor!, grité hacia mis adentros. Una de las cosas que más me preocupaba era que Jake llegará a recibir alguna mordida de vampiro. Eso era mortal para los licántropos, y si Rose lo había llegado a morder, jamás se lo perdonaría. Simplemente intentaría matarla yo misma.
Mi Jacob, herido por un vampiro… ¡No! ¡No!
-Jake- dije con una voz apenas audible. Me acerqué a él, me arrodille a un lado y mientras, Carlisle, lo revisaba, yo acaricié su hocico.
Miré hacia arriba. Mi papá estaba parado justo a un lado de mi abuelo, mirando toda la escena entre Jake y yo, sus ojos se veían llenos de ira, no sabía porque y la verdad no me interesaba en ese momento, volví a mirar al enorme lobo en el suelo y sin palabra alguna, tocando su peluda mejilla le dije cuanto lo quería. Estaba muy preocupada, no sabía si mi tía realmente lo había mordido, o si sólo lo había lastimado de los huesos.
-Tiene 2 costillas fracturadas y una pata trasera.-dijo mi abuelo, mientras se ponía de pie.
-¿Estará bien?- preguntó mi madre con miedo en su rostro.
-Sí, tomando en cuenta las condiciones de los hombres lobo, sanar máximo en 4 días.
Habiendo dicho esto, Jasper y mi papá se ofrecieron a llevar a Jake al estudio de mi abuelo, donde prácticamente tenía un hospital, Jake era grande y pesado para un solo vampiro.
A penas subí dos escalones detrás de ellos y escuché a mi mamá llamarme desde la sala.
-Renesmee, ven por favor.
-Mamá, necesito subir.- le contesté sin dar un paso.
-Será sólo un minuto, lo prometo.
Di media vuelta y fui con ella.
Cuando vi a mi madre sentada en el sofá, supuse que mi tía y su esposo Emmett, habían decidido salir antes de que algo más pasara.
-¿Qué sucede, mamá?
-Necesitamos hablar, nena.
-¿Sobre qué?
-Tu padre.
-¿Papá?, ¿qué sucede con él?
-Lo que pasa, es que, no me agradan las expresiones que tiene. Lo conozco y sé que tiene algo en mente.
-¿Y qué conmigo?
-Las decisiones de tu padre, muchas veces son muy extremas, y él haría lo que fuera para protegerte.
-¿Entonces?- le hice un gestó de presión, quería subir a ver a Jake, en ese momento era lo más importante.
-Siempre hazle saber a tu padre que es lo que sientes.-oí sus palabras, más no las escuché. Nos les tomé importancia, Jake estaba herido y no podía pensar en nada.
-Sí, mamá- sólo eso contesté, subí las escaleras y me dirigí al estudio de mi abuelo.
Me quedé con Jacob todo el tiempo, no supe a qué hora ni cómo, pero desperté en mi cama. Seguro mi papá me había llevado a mi habitación en cuanto me quedé dormida.
Me di un baño, seque mi cabello, me vestí con lo más lindo que encontré en mi enorme guardarropa y antes de bajar a desayunar, toque la puerta del estudio de mi abuelo para ver si aún estaban ahí. Respondió mi padre.
-Hola papá, ¿cómo está Jake?
-Buenos días, Ness. Está bien hija, pero creo que necesitamos hablar.
-Dime papá.- traté de parecer paciente, pero en realidad por dentro no soportaba las ganas de querer ver a Jake.
-Bueno, es sobre Jacob. La verdad, pequeña. Estoy asustado, imagínate si no hubieran estado en casa, que hubieran ido de cacería y sólo ustedes tres. ¿Qué hubiera pasado? Rose, probablemente lo hubiera mordido, o te hubieran lastimado.
-Tal vez, pero no fue así.-Mi familia siempre me decía que era igual que mi madre: testaruda, algo irresponsable, y muchas cosas más.
-Lo sé pequeña, pero pienso que tu relación con Jacob es… peligrosa, o al menos por ahora.
-Papá… Yo quiero a Jacob como a nadie más y hagas lo que hagas eso no va a cambiar.- aparte la mirada, no quería que me convenciera de que Jake era peligroso, yo sabía que no era así. Él nunca permitiría que me hicieran daño, él nunca me dañaría.
-Yo no pienso hacer nada, sus decisiones son suyas y de nadie más.
-Gracias, ahora ¿puedo entrar a ver a Jake?- le dije con una voz retante. Retar a mi papá, era lo que menos me agradaba, pero cuando se trataba de el amor de mi vida estaba dispuesta a todo.
-Sí.- fue su última palabra. Se apartó y me dejo entrar.
No pude esperar más!! Ya es miércoles =D
Es medianoche y sólo pasé para dejarles este capítulo...
No se olviden... estaré tratando de publicar cada 3er día... si algo sucede jejeje no publicaré yo, le pediré a alguien que lo haga, pero de igual forma dejen sus comentarios..
x0
*TaNyA*
Intenté leer su rostro, parecía inexpresivo, o quizás frustrado; era algo confuso.
-¿Jake?-presioné
-Yo…-parecía que las palabras se quedarían atoradas en su lengua; trataba de ocultarlo, pero le era imposible no mostrar que estaba nervioso.-Pues… Renesmee, eres la chica… más hermosa que jamás haya conocido, me gustas y mucho.
Esa respuesta me bastó. Me sonrojé, nunca nadie me había hecho sentir tan linda.
-Gracias- le dije mirando hacía el suelo. La timidez, no había duda, que era por parte de mi madre.
-¿Por qué?, ¿por decir la verdad?
Reí ligeramente.
Antes de que pudiera decir algo más, me di cuenta que estábamos a unos metros de la casa, y que mi mamá nos estaba esperando en la entrada.
-Vaya, fue un largo paseo ¿no creen?- nos dijo cuando estábamos a punto de entrar.
-No te enfades, mamá. Se nos fue el tiempo volando.
-Si, Bells. En todo caso yo tengo la culpa, Ness es inocente.-bromeó. Adoraba el humor de Jake, era una de las cosas que más me gustaban de él.
-Ya, vamos adentro,-nos dirigió una sonrisa y me dijo al oído- tu padre está un poco descontrolado.
Una de las cosas que no me agradaban de papá, era que cuando perdía el control de su mente; y eso no ocurría muy a menudo, se le ocurrían ciertas locas ideas y realizaba acciones que ni él comprendía. Me asustaba el hecho de que él estuviera al borde de la locura.
Y aún así, analizando todo… ¿Por qué mi padre estaba al borde de la demencia?
-¡¿Por qué llegaron tan tarde?!- escuché a mi padre gritar desde la sala. Para nuestros oídos los gritos de mi papá fueron aturdidores.
-Edward, fue mi culpa…
-No me interesa de quien haya sido la culpa. Nessie ya debió haber ido a dormir hace horas, ¿Ya te diste cuenta? Pasa de medianoche…-esta vez, no nos gritó, pero su voz era tan… Esperen, ¡MEDIANOCHE! Ahora comprendo porque mi padre estaba más que histérico.
-Lo siento,-le dije apartando la mirada- papá, el tiempo no existió por un largo momento.
Después de mis palabras, salió de la habitación sin decirnos nada más.
-Jacob,-dijo mi mamá con una voz seria- creo que sería mejor que te fueras, puedes regresar mañana si quieres.
Jake asintió, me dio un beso en la frente y se marchó.
Subí a mi habitación con un poco de sueño, la verdad es que estando junto a mi querido Jacob, el tiempo no importaba, para mí todo se detenía.
Cerré la puerta de mi habitación, cerré los ojos recargando mi frente en la puerta. Me concentraba en ignorar el enojo de mi padre cuando…
-Renesmee- dijo mi padre.
Abrí los ojos de repente, me sorprendió que estuviera allí y no me hubiera dado cuenta. Quería hablar conmigo, no había duda. Me tranquilicé, me di media vuelta y mirándolo le dije:
-¿Qué sucede papá? ¿Por qué estás enfadado?
Se acerco a mí, se puso de rodillas, me tomo de la barbilla y me dijo con una mirada intimidante…
-Lo que sucede es que te amo, hija. Y sabes que siempre haré lo que crea mejor para ti.-Su voz era tan fría que me asustó.
-Lo sé, papá. Pero por favor no me asustes. Sin rodeos dime que sucede, sé que hay algo dentro de tu mente, y lo sé a pesar de no tener tu don.- traté de bromear. Me asustaba su mirada, su voz; yo nunca le había temido a mi padre.
-No sucede nada cariño, sólo, no quiero que vuelvan tan tarde ¿entendido?
-Está bien papá.-sonreí
Me devolvió la sonrisa y salió. La verdad es que presentía algo, no sabía bien que era. Pero no era un buen presentimiento. Mi papá me había dejado una enorme duda, pero el sueño le ganó a mi mente y me quedé dormida poco después de tocar la cama.
Estaba en medio del bosque. No sabía dónde, pero me sentía mal, tenía escalofríos, y mis mejillas empapadas. De repente, a lo lejos, vi un hermoso lobo rojizo parado sobre una roca. Me tranquilicé e intente llegar a él, pero mientras más me acercaba, él se iba alejando y desvaneciéndose.
-Jacob… ¡Jake!... ¡Jacob!-comencé a gritar entre mi desesperación, las lágrimas volvieron. ¿Por qué se alejaba? ¿Por qué? Se sentía como si ya no le importará.
-¡¡Jacob!!- volví a gritar. El eco de mi gritó me despertó.
Me levante de un movimiento, y me percaté que delante de mí estaba el hermoso lobo rojizo de mi sueño. Me di cuenta que mis mejillas realmente estaban húmedas. Lo abracé e intenté secar mis lágrimas con su pelaje en mi rostro.
-Estás aquí- le dije mientras el apoyaba su enorme hocico en mi hombro.-lo siento, lobito. Tuve un mal sueño. Espérame, ahora vuelvo.
Me metí al baño lo más rápido que pude y me di una ducha. Al salir seque mi cabello y me miré al espejo. Comencé a recordar mi sueño. ¿Por qué mi lobito se iba? ¿Por qué no me escuchaba?
Salí del baño y al entrar a mi habitación, Jake ya no estaba. Supuse que se había ido para que me pudiera vestir.
Tomé lo primero que encontré en mi armario, un gran insulto para Alice. Bajé las escaleras corriendo directo a la cocina y al entrar…
-Jake, estás aquí-lo abracé del cuello; era un poco más difícil, porque ahora estaba en su forma humana y realmente era alto.
-¿Estás bien, Ness?-me preguntó
Lo solté, lo miré a los ojos. Esos ojos negros que me fascinaban y me hacían perderme.
-Sí, es que… Tuve un horrible sueño.
-No será parecido al anterior, ¿o sí?
-No- me apresuré a contestar.- Esta vez fue peor.
-¿Peor?, Nessie, a veces tu imaginación me pone paranoico, a ver pequeña ¿Qué soñaste esta vez?
-Pues…-dirigí la mirada al suelo, me parecía algo absurdo mi sueño pero al mismo tiempo me asustaba.- Estaba en el bosque, llorando y de repente te vi, en forma de lobo, sobre una roca intenté correr hacia ti, te grité; pero parecía que a ti no te importaba, te alejabas y desapareciste en medio de la nada. Me sentí más que frustrada.- tomó mi barbilla y me miró con confusión en sus ojos, eso me hizo sentir peor.
-Nessie, quiero qué algo te quede muy claro… YO JAMÁS ME VOY A ALJEAR DE TI… JAMÁS.
Mis ojos se llenaron de lágrimas, me mordí el labio y no resistí más. Lo besé, volví a sentir su cálido aliento, la suave piel de sus labios, y su rostro entre mis manos. El momento era total y ampliamente perfecto. Una vez más me perdí en el entorno de mi propia casa; Jake me abrazó por la cintura y parecía que nos habíamos conectado, que vivíamos uno dentro del otro sintiendo exactamente lo mismo. Y una vez más, el hermoso momento, no duró mucho…
-¡Fido! ¡Deja a mi niña EN ESTE INSTANTE!- gritó Rosalie. Nos separamos rápidamente gracias al empujón que mi tía le dio a Jacob.
Hoy es Lunes Chicos y Chicas!!! y aquí esta mi nuevo capítulo!!!
Disfrutenlo y no olviden comentar!!
-¿Jake?-presioné
-Yo…-parecía que las palabras se quedarían atoradas en su lengua; trataba de ocultarlo, pero le era imposible no mostrar que estaba nervioso.-Pues… Renesmee, eres la chica… más hermosa que jamás haya conocido, me gustas y mucho.
Esa respuesta me bastó. Me sonrojé, nunca nadie me había hecho sentir tan linda.
-Gracias- le dije mirando hacía el suelo. La timidez, no había duda, que era por parte de mi madre.
-¿Por qué?, ¿por decir la verdad?
Reí ligeramente.
Antes de que pudiera decir algo más, me di cuenta que estábamos a unos metros de la casa, y que mi mamá nos estaba esperando en la entrada.
-Vaya, fue un largo paseo ¿no creen?- nos dijo cuando estábamos a punto de entrar.
-No te enfades, mamá. Se nos fue el tiempo volando.
-Si, Bells. En todo caso yo tengo la culpa, Ness es inocente.-bromeó. Adoraba el humor de Jake, era una de las cosas que más me gustaban de él.
-Ya, vamos adentro,-nos dirigió una sonrisa y me dijo al oído- tu padre está un poco descontrolado.
Una de las cosas que no me agradaban de papá, era que cuando perdía el control de su mente; y eso no ocurría muy a menudo, se le ocurrían ciertas locas ideas y realizaba acciones que ni él comprendía. Me asustaba el hecho de que él estuviera al borde de la locura.
Y aún así, analizando todo… ¿Por qué mi padre estaba al borde de la demencia?
-¡¿Por qué llegaron tan tarde?!- escuché a mi padre gritar desde la sala. Para nuestros oídos los gritos de mi papá fueron aturdidores.
-Edward, fue mi culpa…
-No me interesa de quien haya sido la culpa. Nessie ya debió haber ido a dormir hace horas, ¿Ya te diste cuenta? Pasa de medianoche…-esta vez, no nos gritó, pero su voz era tan… Esperen, ¡MEDIANOCHE! Ahora comprendo porque mi padre estaba más que histérico.
-Lo siento,-le dije apartando la mirada- papá, el tiempo no existió por un largo momento.
Después de mis palabras, salió de la habitación sin decirnos nada más.
-Jacob,-dijo mi mamá con una voz seria- creo que sería mejor que te fueras, puedes regresar mañana si quieres.
Jake asintió, me dio un beso en la frente y se marchó.
Subí a mi habitación con un poco de sueño, la verdad es que estando junto a mi querido Jacob, el tiempo no importaba, para mí todo se detenía.
Cerré la puerta de mi habitación, cerré los ojos recargando mi frente en la puerta. Me concentraba en ignorar el enojo de mi padre cuando…
-Renesmee- dijo mi padre.
Abrí los ojos de repente, me sorprendió que estuviera allí y no me hubiera dado cuenta. Quería hablar conmigo, no había duda. Me tranquilicé, me di media vuelta y mirándolo le dije:
-¿Qué sucede papá? ¿Por qué estás enfadado?
Se acerco a mí, se puso de rodillas, me tomo de la barbilla y me dijo con una mirada intimidante…
-Lo que sucede es que te amo, hija. Y sabes que siempre haré lo que crea mejor para ti.-Su voz era tan fría que me asustó.
-Lo sé, papá. Pero por favor no me asustes. Sin rodeos dime que sucede, sé que hay algo dentro de tu mente, y lo sé a pesar de no tener tu don.- traté de bromear. Me asustaba su mirada, su voz; yo nunca le había temido a mi padre.
-No sucede nada cariño, sólo, no quiero que vuelvan tan tarde ¿entendido?
-Está bien papá.-sonreí
Me devolvió la sonrisa y salió. La verdad es que presentía algo, no sabía bien que era. Pero no era un buen presentimiento. Mi papá me había dejado una enorme duda, pero el sueño le ganó a mi mente y me quedé dormida poco después de tocar la cama.
Estaba en medio del bosque. No sabía dónde, pero me sentía mal, tenía escalofríos, y mis mejillas empapadas. De repente, a lo lejos, vi un hermoso lobo rojizo parado sobre una roca. Me tranquilicé e intente llegar a él, pero mientras más me acercaba, él se iba alejando y desvaneciéndose.
-Jacob… ¡Jake!... ¡Jacob!-comencé a gritar entre mi desesperación, las lágrimas volvieron. ¿Por qué se alejaba? ¿Por qué? Se sentía como si ya no le importará.
-¡¡Jacob!!- volví a gritar. El eco de mi gritó me despertó.
Me levante de un movimiento, y me percaté que delante de mí estaba el hermoso lobo rojizo de mi sueño. Me di cuenta que mis mejillas realmente estaban húmedas. Lo abracé e intenté secar mis lágrimas con su pelaje en mi rostro.
-Estás aquí- le dije mientras el apoyaba su enorme hocico en mi hombro.-lo siento, lobito. Tuve un mal sueño. Espérame, ahora vuelvo.
Me metí al baño lo más rápido que pude y me di una ducha. Al salir seque mi cabello y me miré al espejo. Comencé a recordar mi sueño. ¿Por qué mi lobito se iba? ¿Por qué no me escuchaba?
Salí del baño y al entrar a mi habitación, Jake ya no estaba. Supuse que se había ido para que me pudiera vestir.
Tomé lo primero que encontré en mi armario, un gran insulto para Alice. Bajé las escaleras corriendo directo a la cocina y al entrar…
-Jake, estás aquí-lo abracé del cuello; era un poco más difícil, porque ahora estaba en su forma humana y realmente era alto.
-¿Estás bien, Ness?-me preguntó
Lo solté, lo miré a los ojos. Esos ojos negros que me fascinaban y me hacían perderme.
-Sí, es que… Tuve un horrible sueño.
-No será parecido al anterior, ¿o sí?
-No- me apresuré a contestar.- Esta vez fue peor.
-¿Peor?, Nessie, a veces tu imaginación me pone paranoico, a ver pequeña ¿Qué soñaste esta vez?
-Pues…-dirigí la mirada al suelo, me parecía algo absurdo mi sueño pero al mismo tiempo me asustaba.- Estaba en el bosque, llorando y de repente te vi, en forma de lobo, sobre una roca intenté correr hacia ti, te grité; pero parecía que a ti no te importaba, te alejabas y desapareciste en medio de la nada. Me sentí más que frustrada.- tomó mi barbilla y me miró con confusión en sus ojos, eso me hizo sentir peor.
-Nessie, quiero qué algo te quede muy claro… YO JAMÁS ME VOY A ALJEAR DE TI… JAMÁS.
Mis ojos se llenaron de lágrimas, me mordí el labio y no resistí más. Lo besé, volví a sentir su cálido aliento, la suave piel de sus labios, y su rostro entre mis manos. El momento era total y ampliamente perfecto. Una vez más me perdí en el entorno de mi propia casa; Jake me abrazó por la cintura y parecía que nos habíamos conectado, que vivíamos uno dentro del otro sintiendo exactamente lo mismo. Y una vez más, el hermoso momento, no duró mucho…
-¡Fido! ¡Deja a mi niña EN ESTE INSTANTE!- gritó Rosalie. Nos separamos rápidamente gracias al empujón que mi tía le dio a Jacob.
Hoy es Lunes Chicos y Chicas!!! y aquí esta mi nuevo capítulo!!!
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