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viernes, 8 de mayo de 2009

Capítulo VI ”Locas decisiones”

Abrí la puerta, y lo único que pude ver fue a Jake recostado en la cama mirando por la ventana. Me acerqué y le di un beso en la mejilla.
-Hola, lobito.
-Hola, Ness- me dijo con una voz fría y sin voltear hacia mí.
-¿Todo bien?- pregunté tomándolo de la mano.
-Pues… no todo.- tomé un respiro, me ponía los nervios de punta que se comportará así.
-¿Qué sucede?- volteó su rostro para mirarme esta vez.
-¿Y si tu padre tiene razón? ¿Y si soy tan peligroso cómo tu mamá en una motocicleta?
Reí un poco, lo que mi mamá había pasado en la motocicleta, era una historia que nadie de la familia podía olvidar y que me habían contado desde pequeña.
-Jake, ya conoces a mi papá, él exagera mucho las cosas y pues…
-No, Nessie. Tiene razón, te pudimos haber hecho daño.-me interrumpió
-Jacob, no pasó nada…
-Pero pudo haber pasado. ¿Qué haría yo si algo te pasará?
-No te preocupes por eso ¿sí?, ahora sólo recupérate.-Volvió a mirar hacia la ventana y supe que lo mejor era dejarlo solo.
Decidí dejarlo descansar, que sólo discutiría con él en estos momentos. Lo besé en la mejilla de nuevo y salí…
-Descansa.-fue lo último que le dije al abrir la puerta.
No tenía ganas de comer nada, no sentí frío ni calor. Estaba en otro mundo. Parecía que mi mente estaba en blanco pero llena de preguntas. ¿Y si mi padre tenía razón? ¿Jake era peligroso? ¿Algún día podrían convivir en paz Jake y Rosalie?...
Sabía que Jake, nunca me haría daño, pero cuando un licántropo pierde el control… Tan sólo la historia de Sam y su impronta Emily, una historia que había escuchado en cuanto me enteré de la impronta de Jake. Él me amaba, de eso no había duda, pero las probabilidades no desaparecían con saber eso.
Salí a dar un paseo por el bosque, el aire fresco me vendría bien.
Entre arbustos, árboles y musgo me sentí mejor que dentro de mi propia casa. Mis preguntas aún no se habían abierto paso hacía el pasado, nunca había pensado en el hecho de que Jake era diferente a mí. Que, a pesar de ser mitad humana-mitad vampiro, era muy frágil en comparación con mi familia.
Me senté sobre un tronco, respire cada milímetro cúbico de aire a mi alrededor en aquel tranquilo bosque y estuve pensando sobre la mejor solución para la seguridad de Jacob y la mía.
No encontré respuesta.
Volví a casa después de una cuantas horas, casi anochecía, estaba justo frente a la puerta, respire profundo y entré a la casa.
-Es lo mejor- escuché a mi padre decir en la sala.
-Edward, piénsalo bien, es demasiado, piensa en Nessie.- le dijo mi madre sin darse cuenta de que yo ya estaba ahí.
-Hola, hija- saludó mi madre, tratando de disimular.
-¿Qué sucede conmigo?-pregunté antes de sentarme junto a ellos.
-Lo que pasa es que…
-Nos vamos a mudar- interrumpió mi papá.
-¿A dónde?- pregunté impaciente
-A Quebec, Canadá- contestó mi mamá con la voz temblorosa.
-¿Qué? ¿Por qué? ¿Y Jake, dónde está?-Al menos quería saber si él tenía idea de lo que mi padre había decidido.
-Carlisle fue a dejar a Jacob al límite antes de La Push, y ya está enterado de esto… Nos mudaremos porque es lo mejor para todos.-me dijo con mucha tranquilidad.
-¿!Qué!?- volví a repetir, no podía creerlo, me separarían de Jacob por una estúpida pelea.
-Nos vamos mañana.- dijo mi papá resaltando la última palabra y sin decir más, salió de la habitación.
-¡Mamá! ¿Por qué? ¿Por qué no le dijiste nada a mi padre?
-Lo siento, pequeña. Tu padre ya lo decidió y es muy difícil hacer que se retracte.
No supe cuándo, pero de un momento a otro mis mejillas ya estaban empapadas. Termine en el piso con mis brazos alrededor de mis rodillas. Sentí como si me hubieran destrozado, que cada parte de mi cuerpo estaba en un lugar diferente; mi corazón se había ido con Jacob, es lo único que podía asegurar.
Sabía que mi mamá me estaba diciendo algo para consolarme, pero mis sentidos… NO TENÍA SENTIDOS. Ni siquiera sabía si aún respiraba. Me tendría que separar de Jacob, mi Jacob. ¿Por qué? ¡No es justo!
Las lágrimas no se detuvieron, quería gritar, quería golpear todo lo que estaba a mí alrededor, pero mis músculos no me respondieron y mi garganta no emitía sonido alguno. Mi cabeza pesaba toneladas; la detuve pegando mí frente a mis rodillas. Cerré los ojos lo más fuerte que pude e intenté tranquilizarme. Tomé varios respiros para construir fuerzas y ponerme de pie. No logré nada. Mi cuerpo entero se quedó inmóvil, ya no sabía si mi mamá seguía ahí o había ido a empacar con mi padre.
Mi tío, Emmett, me tomó entre sus brazos e intentó levantarme. Me aferré al suelo pero no sirvió de nada. En menos de un segundo me encontraba en mi habitación, recostada y acompañada por mi madre, Alice, Jasper y mi abuelita Esme.
Gracias al don de mi tío, después de unos minutos, me tranquilicé.
-¿Estás mejor, linda?-preguntó Esme acercándose a mí.
No respondí. Aparté la mirada.
-Renesmee, todos sabemos cómo te sientes, pero no podemos hacer nada si tu papá lo tiene decidido.-dijo mi madre.
-Convencer a Edward de cualquier cosa es más difícil que ver tu futuro-intentó bromear Alice.
Ni una pequeña sonrisa se formó en mi rostro, no quería ser grosera con mi familia, los amaba pero la situación me tenía, como decía Jake “cómo lobo fuera de su manada”.
-Lo siento.-se disculpó mi madre.
No podía verlos a la cara, mis ojos se fijaron en lo que tenía en mi mesa de noche, una fotografía que había tomado Seth hace unos meses, un día en La Push; Jacob y yo tomados de la mano, mirándonos el uno al otro, frente al mar, durante el atardecer. Recuerdo que había ido a La Push porque mi abuelo Charlie quería verme, costó mucho convencer a mis padres pero logré ir.
Esa fotografía era muy especial. Y por lo que entendía, la última que tendría con Jake.

Hola a todos!!
Pues ya ven desde la 1am aquí les traigo el nuevo capítulo!!
Porfa dejen sus comentarios para darme ideas y ánimos!! jejeje
ya se me vienen exámenes, pero estaré por aquí con un nuevo capítulo, espero puntualmente!!

x0, grax por leerme!!

*TaNyA*
miércoles, 6 de mayo de 2009

Capítulo V “Una pelea sin sentido”

A pesar de que Rose trato de apartarnos empujando a Jake, quedamos frente a frente.
-¿Rose? Jake es…
-Renesmee, eres una niña y no permitiré que este perro te ande babeando dentro de la casa, ni en frente de mí.
-Vamos, sabes que no hay nada malo. ¿O qué, ya se te olvidó todo lo que tu querido marido le decía a Bella, cuando recién se convirtió en vampiro?
-¿Perdón?, la verdad, no lo recuerdo.
-Ah ¿no? Y dime: ¿cuántas casas destruyeron exactamente?
Su discusión no tenía sentido para mí, no sabía de que estaban hablando.
-¡Mira perro, eso no tiene nada que ver contigo, no puedes reprocharme nada; la discusión sobre mi vida sexual nunca fue contigo!- Wow, abrí los ojos lo más que pude. ¿Mi tía y su esposo…?
-Ja ja ja ja ja ja- comencé a reír a todo volumen, mis vista se volvió a nublar, pero esta vez por lágrimas de risa.- ja ja ja- No podía parar.
Gracias a mi risa, su discusión terminó y ambos me miraron escépticos por un breve momento. Cuando menos lo esperé, Jacob estaba en su forma de lobo y Rosalie tratando de morder su cuello. No grité, me quedé paralizada, y era muy débil para separarlos. En menos de un parpadeo Jake tenía a Rosalie bajos sus patas y la cocina estaba casi destruida. Cuando Rosalie estuvo a punto de morder a Jake, reaccioné.
-¡¡Papá!!-grité con todas mis fuerzas, sabía que con sólo decir su nombre me escucharía, pero me desesperé tanto que no pensé en lo aturdidor de mi grito.
En menos de segundo la familia completa estaba ahí y la pelea había terminado, a Rosalie la sostenía de un brazo mi mamá y por cintura su esposo. Mientras que Jacob estaba tendido en el piso.
Un gran escalofrío recorrió todo mi cuerpo, mi Jacob, tirado en el piso. ¡Rosalie le había hecho daño! ¡No! ¡No! ¡Por favor!, grité hacia mis adentros. Una de las cosas que más me preocupaba era que Jake llegará a recibir alguna mordida de vampiro. Eso era mortal para los licántropos, y si Rose lo había llegado a morder, jamás se lo perdonaría. Simplemente intentaría matarla yo misma.
Mi Jacob, herido por un vampiro… ¡No! ¡No!
-Jake- dije con una voz apenas audible. Me acerqué a él, me arrodille a un lado y mientras, Carlisle, lo revisaba, yo acaricié su hocico.
Miré hacia arriba. Mi papá estaba parado justo a un lado de mi abuelo, mirando toda la escena entre Jake y yo, sus ojos se veían llenos de ira, no sabía porque y la verdad no me interesaba en ese momento, volví a mirar al enorme lobo en el suelo y sin palabra alguna, tocando su peluda mejilla le dije cuanto lo quería. Estaba muy preocupada, no sabía si mi tía realmente lo había mordido, o si sólo lo había lastimado de los huesos.
-Tiene 2 costillas fracturadas y una pata trasera.-dijo mi abuelo, mientras se ponía de pie.
-¿Estará bien?- preguntó mi madre con miedo en su rostro.
-Sí, tomando en cuenta las condiciones de los hombres lobo, sanar máximo en 4 días.
Habiendo dicho esto, Jasper y mi papá se ofrecieron a llevar a Jake al estudio de mi abuelo, donde prácticamente tenía un hospital, Jake era grande y pesado para un solo vampiro.
A penas subí dos escalones detrás de ellos y escuché a mi mamá llamarme desde la sala.
-Renesmee, ven por favor.
-Mamá, necesito subir.- le contesté sin dar un paso.
-Será sólo un minuto, lo prometo.
Di media vuelta y fui con ella.
Cuando vi a mi madre sentada en el sofá, supuse que mi tía y su esposo Emmett, habían decidido salir antes de que algo más pasara.
-¿Qué sucede, mamá?
-Necesitamos hablar, nena.
-¿Sobre qué?
-Tu padre.
-¿Papá?, ¿qué sucede con él?
-Lo que pasa, es que, no me agradan las expresiones que tiene. Lo conozco y sé que tiene algo en mente.
-¿Y qué conmigo?
-Las decisiones de tu padre, muchas veces son muy extremas, y él haría lo que fuera para protegerte.
-¿Entonces?- le hice un gestó de presión, quería subir a ver a Jake, en ese momento era lo más importante.
-Siempre hazle saber a tu padre que es lo que sientes.-oí sus palabras, más no las escuché. Nos les tomé importancia, Jake estaba herido y no podía pensar en nada.
-Sí, mamá- sólo eso contesté, subí las escaleras y me dirigí al estudio de mi abuelo.
Me quedé con Jacob todo el tiempo, no supe a qué hora ni cómo, pero desperté en mi cama. Seguro mi papá me había llevado a mi habitación en cuanto me quedé dormida.
Me di un baño, seque mi cabello, me vestí con lo más lindo que encontré en mi enorme guardarropa y antes de bajar a desayunar, toque la puerta del estudio de mi abuelo para ver si aún estaban ahí. Respondió mi padre.
-Hola papá, ¿cómo está Jake?
-Buenos días, Ness. Está bien hija, pero creo que necesitamos hablar.
-Dime papá.- traté de parecer paciente, pero en realidad por dentro no soportaba las ganas de querer ver a Jake.
-Bueno, es sobre Jacob. La verdad, pequeña. Estoy asustado, imagínate si no hubieran estado en casa, que hubieran ido de cacería y sólo ustedes tres. ¿Qué hubiera pasado? Rose, probablemente lo hubiera mordido, o te hubieran lastimado.
-Tal vez, pero no fue así.-Mi familia siempre me decía que era igual que mi madre: testaruda, algo irresponsable, y muchas cosas más.
-Lo sé pequeña, pero pienso que tu relación con Jacob es… peligrosa, o al menos por ahora.
-Papá… Yo quiero a Jacob como a nadie más y hagas lo que hagas eso no va a cambiar.- aparte la mirada, no quería que me convenciera de que Jake era peligroso, yo sabía que no era así. Él nunca permitiría que me hicieran daño, él nunca me dañaría.
-Yo no pienso hacer nada, sus decisiones son suyas y de nadie más.
-Gracias, ahora ¿puedo entrar a ver a Jake?- le dije con una voz retante. Retar a mi papá, era lo que menos me agradaba, pero cuando se trataba de el amor de mi vida estaba dispuesta a todo.
-Sí.- fue su última palabra. Se apartó y me dejo entrar.

No pude esperar más!! Ya es miércoles =D
Es medianoche y sólo pasé para dejarles este capítulo...

No se olviden... estaré tratando de publicar cada 3er día... si algo sucede jejeje no publicaré yo, le pediré a alguien que lo haga, pero de igual forma dejen sus comentarios..
x0
*TaNyA*
lunes, 4 de mayo de 2009

Capítulo IV “Un mal presentimiento”

Intenté leer su rostro, parecía inexpresivo, o quizás frustrado; era algo confuso.
-¿Jake?-presioné
-Yo…-parecía que las palabras se quedarían atoradas en su lengua; trataba de ocultarlo, pero le era imposible no mostrar que estaba nervioso.-Pues… Renesmee, eres la chica… más hermosa que jamás haya conocido, me gustas y mucho.
Esa respuesta me bastó. Me sonrojé, nunca nadie me había hecho sentir tan linda.
-Gracias- le dije mirando hacía el suelo. La timidez, no había duda, que era por parte de mi madre.
-¿Por qué?, ¿por decir la verdad?
Reí ligeramente.
Antes de que pudiera decir algo más, me di cuenta que estábamos a unos metros de la casa, y que mi mamá nos estaba esperando en la entrada.
-Vaya, fue un largo paseo ¿no creen?- nos dijo cuando estábamos a punto de entrar.
-No te enfades, mamá. Se nos fue el tiempo volando.
-Si, Bells. En todo caso yo tengo la culpa, Ness es inocente.-bromeó. Adoraba el humor de Jake, era una de las cosas que más me gustaban de él.
-Ya, vamos adentro,-nos dirigió una sonrisa y me dijo al oído- tu padre está un poco descontrolado.
Una de las cosas que no me agradaban de papá, era que cuando perdía el control de su mente; y eso no ocurría muy a menudo, se le ocurrían ciertas locas ideas y realizaba acciones que ni él comprendía. Me asustaba el hecho de que él estuviera al borde de la locura.
Y aún así, analizando todo… ¿Por qué mi padre estaba al borde de la demencia?
-¡¿Por qué llegaron tan tarde?!- escuché a mi padre gritar desde la sala. Para nuestros oídos los gritos de mi papá fueron aturdidores.
-Edward, fue mi culpa…
-No me interesa de quien haya sido la culpa. Nessie ya debió haber ido a dormir hace horas, ¿Ya te diste cuenta? Pasa de medianoche…-esta vez, no nos gritó, pero su voz era tan… Esperen, ¡MEDIANOCHE! Ahora comprendo porque mi padre estaba más que histérico.
-Lo siento,-le dije apartando la mirada- papá, el tiempo no existió por un largo momento.
Después de mis palabras, salió de la habitación sin decirnos nada más.
-Jacob,-dijo mi mamá con una voz seria- creo que sería mejor que te fueras, puedes regresar mañana si quieres.
Jake asintió, me dio un beso en la frente y se marchó.
Subí a mi habitación con un poco de sueño, la verdad es que estando junto a mi querido Jacob, el tiempo no importaba, para mí todo se detenía.
Cerré la puerta de mi habitación, cerré los ojos recargando mi frente en la puerta. Me concentraba en ignorar el enojo de mi padre cuando…
-Renesmee- dijo mi padre.
Abrí los ojos de repente, me sorprendió que estuviera allí y no me hubiera dado cuenta. Quería hablar conmigo, no había duda. Me tranquilicé, me di media vuelta y mirándolo le dije:
-¿Qué sucede papá? ¿Por qué estás enfadado?
Se acerco a mí, se puso de rodillas, me tomo de la barbilla y me dijo con una mirada intimidante…
-Lo que sucede es que te amo, hija. Y sabes que siempre haré lo que crea mejor para ti.-Su voz era tan fría que me asustó.
-Lo sé, papá. Pero por favor no me asustes. Sin rodeos dime que sucede, sé que hay algo dentro de tu mente, y lo sé a pesar de no tener tu don.- traté de bromear. Me asustaba su mirada, su voz; yo nunca le había temido a mi padre.
-No sucede nada cariño, sólo, no quiero que vuelvan tan tarde ¿entendido?
-Está bien papá.-sonreí
Me devolvió la sonrisa y salió. La verdad es que presentía algo, no sabía bien que era. Pero no era un buen presentimiento. Mi papá me había dejado una enorme duda, pero el sueño le ganó a mi mente y me quedé dormida poco después de tocar la cama.
Estaba en medio del bosque. No sabía dónde, pero me sentía mal, tenía escalofríos, y mis mejillas empapadas. De repente, a lo lejos, vi un hermoso lobo rojizo parado sobre una roca. Me tranquilicé e intente llegar a él, pero mientras más me acercaba, él se iba alejando y desvaneciéndose.
-Jacob… ¡Jake!... ¡Jacob!-comencé a gritar entre mi desesperación, las lágrimas volvieron. ¿Por qué se alejaba? ¿Por qué? Se sentía como si ya no le importará.
-¡¡Jacob!!- volví a gritar. El eco de mi gritó me despertó.
Me levante de un movimiento, y me percaté que delante de mí estaba el hermoso lobo rojizo de mi sueño. Me di cuenta que mis mejillas realmente estaban húmedas. Lo abracé e intenté secar mis lágrimas con su pelaje en mi rostro.
-Estás aquí- le dije mientras el apoyaba su enorme hocico en mi hombro.-lo siento, lobito. Tuve un mal sueño. Espérame, ahora vuelvo.
Me metí al baño lo más rápido que pude y me di una ducha. Al salir seque mi cabello y me miré al espejo. Comencé a recordar mi sueño. ¿Por qué mi lobito se iba? ¿Por qué no me escuchaba?
Salí del baño y al entrar a mi habitación, Jake ya no estaba. Supuse que se había ido para que me pudiera vestir.
Tomé lo primero que encontré en mi armario, un gran insulto para Alice. Bajé las escaleras corriendo directo a la cocina y al entrar…
-Jake, estás aquí-lo abracé del cuello; era un poco más difícil, porque ahora estaba en su forma humana y realmente era alto.
-¿Estás bien, Ness?-me preguntó
Lo solté, lo miré a los ojos. Esos ojos negros que me fascinaban y me hacían perderme.
-Sí, es que… Tuve un horrible sueño.
-No será parecido al anterior, ¿o sí?
-No- me apresuré a contestar.- Esta vez fue peor.
-¿Peor?, Nessie, a veces tu imaginación me pone paranoico, a ver pequeña ¿Qué soñaste esta vez?
-Pues…-dirigí la mirada al suelo, me parecía algo absurdo mi sueño pero al mismo tiempo me asustaba.- Estaba en el bosque, llorando y de repente te vi, en forma de lobo, sobre una roca intenté correr hacia ti, te grité; pero parecía que a ti no te importaba, te alejabas y desapareciste en medio de la nada. Me sentí más que frustrada.- tomó mi barbilla y me miró con confusión en sus ojos, eso me hizo sentir peor.
-Nessie, quiero qué algo te quede muy claro… YO JAMÁS ME VOY A ALJEAR DE TI… JAMÁS.
Mis ojos se llenaron de lágrimas, me mordí el labio y no resistí más. Lo besé, volví a sentir su cálido aliento, la suave piel de sus labios, y su rostro entre mis manos. El momento era total y ampliamente perfecto. Una vez más me perdí en el entorno de mi propia casa; Jake me abrazó por la cintura y parecía que nos habíamos conectado, que vivíamos uno dentro del otro sintiendo exactamente lo mismo. Y una vez más, el hermoso momento, no duró mucho…
-¡Fido! ¡Deja a mi niña EN ESTE INSTANTE!- gritó Rosalie. Nos separamos rápidamente gracias al empujón que mi tía le dio a Jacob.

Hoy es Lunes Chicos y Chicas!!! y aquí esta mi nuevo capítulo!!!
Disfrutenlo y no olviden comentar!!
sábado, 2 de mayo de 2009

Capítulo III “Tiempo de dudas”

Estuvimos en mi habitación un divertido y lindo rato, hasta que mi papá subió para avisarnos que mi abuelita Esme nos había hecho de comer. Estaba tan emocionada que no tenía hambre.
Cuando íbamos bajando, Jake y yo estábamos tomados de la mano, y podía sentir la mirada asesina de mi padre, no me importó.
-Hola, pequeña. ¿Estás hambrienta?- Me preguntó mi tía Rosalie al entrar a la cocina.
-Un poco.
-¿Te gustaría ensalada o sopa, para empezar?
-Ensalada, tía, por favor.
-¿Y tú, Jacob?- le preguntó con recelo.
-Lo que sea está bien, gracias.- a pesar de la actitud de mi tía, Jacob le respondió con una hermosa sonrisa.
A Jake le sirvió de todo; su apetito era como el de 6 personas juntas.
Cuando Jacob terminó de comer, mi papá le pidió que fuera con él a la sala para conversar; estaba segura de que esa conversación sería sobre mí. Y claro, aunque no estuviera con ellos, desde la cocina podía escucharlos.
-Dime Edward, ¿qué sucede?- preguntó Jacob al entrar a la sala.
-Pues, supongo que ya sabes de qué quiero hablarte, ¿no?
-Tengo una idea, pero… no estoy seguro- escuché a Jake con una voz algo nerviosa.
-Es sobre Renesmee…- la voz seria de mi padre, me hizo estremecer.
Jake no dijo nada y mi papá continuó…
-Yo sé, Jacob, que tu impronta es algo importante y que no decidiste, pero estoy algo preocupado por ella.
-No tienes porque, Edward, yo respeto mucho a Nessie y sabes que no la veo en forma de…
-Lo sé- lo interrumpió mi padre- pero tiene 15 años y aunque parezca de 17, aún sigue siendo mi pequeña. Siento que, ya no la vez de la misma forma que cuando era una niña.
-Claro que no la veo como antes, creció. Ella es hermosa, -enrojecí; a pesar de que no estaba en frente de Jake, lo que dijo me hizo sentir libélulas en la boca del estómago – pero para mí lo único que interesa es lo que ella desea y lo que la haga feliz, no pretendo nada que ella no quiera.
-Sólo te pido Jacob, que cuides de ella y que no la lastimes.
-Después de lo ocurrido, jamás quiero volver a verla llorar.
-Gracias.-dijo mi padre con alivio en su voz.
Jake volvió conmigo a la cocina y cuando terminé de comer me pidió que diéramos un paseo por el bosque porque tenía algo que decirme; con una pequeña sonrisa en sus labios me convenció.
Cuando salimos al bosque, caminamos un largo tramo sin hablar, eso me ponía nerviosa, así que rompí el silencio.
-¿De qué querías hablar, Jake?- mi voz temblaba
-Bueno, Ness. Quería preguntarte algo…
-Suéltalo- traté de parecer intrigada y entusiasmada por saber, pero la verdad es que la expresión de Jacob me hacía sentir muy extraña.
-Aquí va…- cerró los ojos, me tomó de la mano y me puso enfrente de él.- ¿Qué es lo que sientes por mí?- me lo preguntó con una voz fría.
-Ya te lo dije, Jake. Eres la persona más importante…
-No, Ness.-me interrumpió- Eso lo sé, me refiero… físicamente- su voz se entrecortaba y yo sentía el calor en mis mejillas, su pregunta era algo difícil de responder, bueno, vergonzosa.
-Ah… bueno. La verdad es que yo siento algo fuerte por ti, Jake. Sabes que te quiero mucho y todo- nunca me había atrevido a decir “te amo”, era algo nuevo para mí -y físicamente… no es que no seas guapo, al contrario, es sólo que-puso su dedo en mis labios; de nuevo, había empezado a alardear cosas que no venían al caso.
-Ness, directo al punto por favor.
-Eres muy lindo… pero… la verdad es que…- tome aire- con… tener un beso tuyo… me basta… no quiero… nada más- mi voz se entrecortaba por la vergüenza y seguro mis mejillas estaban más rojas que antes.
-Ah… gracias.-dijo con un gesto de alivio.
Bajé la mirada.
-¿Por qué lo preguntas, Jake?
-Es que, yo le dije a tu padre, que lo único que me interesaba era lo que tú desearas, y me preocupaba que Edward tuviera razones para estar preocupado, que tonto suena eso.-la última parte, apenas la escuché, fue como si estuviese hablando consigo mismo.
-Oh-sonreí ligeramente. Él se preocupó por lo que yo quería, no por lo que mi papá le permitiera.
-Te quiero mucho, Ness. Pero no me gustaría retar a Edward.
Finalmente alcé la mirada. Me perdí en sus ojos, como de costumbre.
Volvimos a caminar en silencio, esta vez, tomados de la mano. Era una maravillosa caminata, el olor del bosque, el fango y las hojas bajo mis tenis [[converse obvio]], el calor de Jake junto a mí, todo era PERFECTO.
Comenzó a llover y a mí no me molestaba el agua en mi cabello, ni en mi ropa; aunque sabía que Alice se pondría furiosa por el desastre que sería. Me encantaba escuchar la lluvia caer, me gustaba sentir las gotas en mí.
Me detuve, cerré mis ojos, alcé los brazos y como si estuviera mirando el cielo, recibí la lluvia en mi cara.
De repente, sentí que alguien me abrazó por la espalda. Abrí los ojos; Jake, ¿Quién más podría ser? Él me miró fijamente y me dio un beso en la frente.
-Debemos regresar, tu mamá se va poner histérica…
-Sí-respondí con una sonrisa.
En el camino de regreso, seguíamos sin hablar. No tenía palabras, y él parecía haber quedado mudo después de aquella incomoda pregunta. Y cuando estábamos muy cerca de llegar a la casa me vino a la mente una duda, una muy extraña duda…
-¿Y tú, Jake?- ¿por qué me interesaba?... no lo sé. Pero quería saberlo.
-¿Eh?-nos detuvimos uno en frete del otro.
-¿Qué… sientes por mí,… físicamente?

Hey!
Bueno pues les había dicho que publicaría cada semana, pero debido a petición jajaja aquí me tendrán un poco más seguido. Espero hayan disfrutado de este capítulo y esten pendientes del siguiente,
gracias =D Comenta si??... x0x0
*TaNyA*
viernes, 24 de abril de 2009

Capítulo II “Confianza”

No… no podía… pero… tenía que hacerlo.
-Es sobre el sueño que te mencioné- le dije en cuanto se aparto un poco de mí.
-Entonces, no fue un sueño, sino una pesadilla. Y debo asumir que ese sueño te tiene con miedo porque puede hacerse realidad ¿Cierto?
-Pues sí y no… Y según mi punto de vista, sí es verdad lo que soñé y más que miedo, son celos y coraje.-Me miró confundido. Las palabras revoloteaban en mi cabeza como mariposas en mi estómago.
-Vamos Nessie, sabes que puedes confiar en mí…
-Sí, lo sé… Pero estoy segura de que cuando me escuches…- no pude emitir sonido después de eso, no tenía la fuerza para decirle que su impronta no me tenía del todo convencida.
-Quiero escucharlo, sea lo que sea, viniendo de ti sé que no me disgustará.-Me miró de nuevo fijamente a los ojos y perdida en ese momento comencé a hablar…
-En realidad fue un sueño hermoso al principio… En el sueño estábamos tú y yo solamente, nadie más, fueron momentos realmente hermosos-No sé porque no paré de hablar en ese momento, me tenía hipnotizada, apenas podía respirar, pero solté todo… TODO… ¡Oh! No…- Solos tú y yo a la orilla de un hermoso río en medio del profundo bosque, después me besaste y me dijiste que me amabas más que a nadie en el mundo y cuando yo te preguntaba si lo decías enserio llegó mamá y te besó… Ahí terminó todo- Oh Oh… se lo dije… ¡SE LO DIJE!
Él, solo comenzó a reírse, tales carcajadas hicieron que mi corazón latiera a toda velocidad.
-¿Qué pasa? ¿Por qué te ríes?- le pregunte, su risa me había sacado de trance.
-Es que… ¿eso era lo que te tenía tan frustrada?- me pregunto entre risas. No sólo se lo había dicho a él, seguro mi padre ya se había enterado también, mi mente sólo podía estar en el sueño y seguro que lo escuchó.
-Sí- contesté muy apenada.
-Vaya, tú sí que tienes imaginación… jamás pensé que sintieras eso respecto a tu ma…
-¡Vamos Jacob! … ¡Sabes que es cierto! – grité interrumpiéndolo
-Ness, relájate… A tu mamá la quiero y mucho, es mi mejor amiga, siempre lo ha sido. Pero tú eres diferente, ya te expliqué lo que significa para nosotros la impronta…
-Lo sé- lo interrumpí de nuevo, pero esta vez bajé la mirada- Sé que la impronta es… algo que no se decide etc etc…-trataba de que mi voz no se quebrara tanto, pero no tuve mucho éxito- pero ese sueño sé que es cierto, ¡Tú sigues enamorado de ella!
-Renesmee… escúchame-suplicó
-Realmente no quiero hacerlo, me voy a dormir… Buenas noches- No sé si lo dejé hablando sólo o no, lo único que recuerdo es que en unos segundos me encontraba en mi habitación y mis mejillas estaban húmedas. Las lágrimas brotaban contra mi voluntad y no tenían fin.
No sé exactamente a qué hora me quedé dormida, pero cuando desperté mi padre me tenía entre sus brazos, podía sentir que su piel era fría pero no me afectaba tanto como a un humano normal. Mi papá, a pesar de haber leído cada uno de mis pensamientos, no le mencionó nada a nadie.
-Buenos días pequeña, ¿cómo estás ahora?- me preguntó, me di la vuelta en mi cama para verlo de frente e intenté leer su rostro, pero estaba como siempre, como una figura perfecta de mármol, tranquilo.
-Mejor, gracias.- A pesar de lo que acababa de decir las lágrimas volvieron a brotar de mis ojos y me aferré al pecho de mi papá.
-Llora todo lo que quieras pequeña, desahógate…
-¿Por qué… Jake… no me… quiere… como a… mamá?-le pregunté entre llanto y sollozos.
-Porque… A pesar de ser de la misma sangre, ambas son diferentes. Y claro que Jacob no las quiere igual. Él quiere a tu madre como su mejor amiga nada más… A ti…- se quedó callado, como si no pudiera mencionar la palabra.
Me tranquilicé.
- ¿Jake me ama, papá?- tenía tanta esperanza de que así fuera que cuando hice la pregunta deje de llorar.
-Eso no me corresponde a mí decírtelo, cariño. Pero estoy seguro de que eres la única en su mente.
Después de tranquilizarme un poco más, me metí al baño, me di una ducha y me vestí.
Mientras estaba en mi habitación mirando por la ventana, mi papá regreso y me abrazó.
-Gracias-le susurré.
-No tienes que agradecerme, por eso soy tu papá.
-Enserio, muchas gracias, eres la persona en la que más confió.
-Gracias por tenerme confianza, Nessie. Te amo pequeña.
-Yo también te amo, papá.
-Ness, necesitamos hablar.-dijo Jacob desde el otro lado de la puerta, interrumpiendo ese hermoso momento con mi padre.
“Aún no estoy lista, papá” pensé.
-Pasa Jacob- contestó él, como si ese pensamiento lo hubiera ignorado a propósito.
Jacob entró a mi habitación y mi papá, sin decir palabra se fue y nos dejo solos.
Yo me quedé inmóvil sentada sobre la cama mirado al suelo, no quería verlo a los ojos; me sentía... no lo sé, ya no sabía lo que sentía.
Jake se sentó a mi lado por un breve momento y después…
-Lo siento- dijimos ambos al mismo tiempo.
-Déjame hablar por favor- me pidió, asentí con la cabeza y continuó- Nessie siento mucho que creas que aún sigo enamorado de Bella. La quiero mucho, pero no tanto como a ti- podía sentir el calor en mis mejillas.
-¿Me quieres más a mí?- pregunte sin pensar, y lo hice como si estuviera hablando conmigo misma, pero Jacob escucho claramente lo que decía.
-Claro que sí. Si algo te pasará o no quisieras estar más conmigo, me muero. Eres la persona más especial e importante en mi vida.
-Pero…
-Renesmee, eres la persona a la que más amo…-Me quedé perpleja, ¿sería verdad? ¿Me amaba a mí y no a mi madre?
Volteé la cara para ver esos ojos que me volvían loca y encontrar la verdad en ellos, pero antes de que pudiera siquiera dar un respiro, me besó.
Pude sentir el calor de su mano contra mi cuello, sus suaves y delicados labios contra los míos, su aliento, de un momento a otro ya no estábamos en mi habitación, estábamos flotando en las nubes, o en las estrellas, no tenía ideas claras, pero estaba segura que sólo éramos Jacob y yo. Ese beso era tierno, era excelente, era MI PRIMER BESO.
Por mí, me hubiera quedado así por siempre, pero la necesidad de respirar no me lo permitió.
Nos separamos lentamente, y en cuanto abrí mis ojos bajé la mirada, ya que sabía muy bien que los colores se me habían subido al rostro nuevamente, no podía pensar, no podía hablar. Nos quedamos en silencio por un breve momento hasta que Jake se volteó hacia a mí y me preguntó…
-¿Aún sigues dudando de lo que siento por ti?
-…- No podía contestarle, me faltaba el aliento.
-Vamos Ness, me alejaré si me lo pides, por mucho que me cueste, pero ten la confianza de decirme…
-Jake- lo interrumpí, ya se me había hecho una costumbre interrumpirlo- tú eres la persona más importante para mí. Y aunque pienses que sólo soy una niña de 15 años, estoy segura que a la persona que quiero es a ti. Sólo tú, Jacob, puedes hacerme feliz. Tú eres mi mejor amigo, alguien en quien puedo confiar, mi alma gemela…- concluí, dejando la última palabra volando en el aire.
Nos quedamos en silencio, mirándonos el uno al otro… me sonrió y me volvió a besar.

Bueno, para quien lea esto y no sepa, cada semana publicaré un capítulo, aunque quizá también publique otras cosas... Espero les gute mi fanfic, COMENTA =)
lunes, 20 de abril de 2009

Capítulo I "Frustración por una realidad"

-¿En serio?- pregunté con mucha emoción, aunque de repente, vi algo que me hizo sentir como si desfalleciera en medio de la nada y a pesar de perder mis sentidos me sentía frustrada por el miedo a perder lo que tanto me había hecho feliz.
-Un sueño… un sueño- me repetí a mí misma mientras terminaba de abrir mis ojos.
No recordaba con exactitud que había soñado, lo único que podía decir era que había visto los ojos negros más profundos y hermosos. Pero en fin, mi sueño terminó y tenía que levantarme, darme un baño y bajar a desayunar con mi familia, que aunque ellos no comían me acompañaban mientras tanto.
Cuando iba bajando las escaleras no me sentía completamente triste, pero estaba segura que mi padre notaría, gracias a sus habilidades para leer la mente, que ese sueño me dejó entre fascinada y frustrada.
-Bonjour, Nessie- dijo mi padre cuando me vio entrar en la cocina, me encantaba que me hablará en francés, era mi lengua favorita.
-Buenos días, papá- dije con una pequeña sonrisa en el rostro.
-¿Pasa algo, linda?- preguntó mi madre de repente.
-No en realidad.
-¿Estás segura? Te noto algo…
-Estoy bien, mamá- respondí tranquilamente antes de que terminará la frase.
-¿Lista para ir a Port Angeles?-preguntó Alice con entusiasmo desde el otro lado de la cocina; el día anterior había quedado de ir de compras con ella y Rosalie.
-Claro -respondí
-Termina de desayunar, Rose y yo te esperamos en el auto de tu padre.
-No piensas ir sin mí ¿verdad?-dijo alguien mientras se escuchaban sus pasos entrando a la casa.
-¡Jacob!- grité, el único que podría hacerme olvidar todo era Jacob, mi Jacob.
-Buenos días… Hola Ness, ¿qué hay?-saludó guiñándome un ojo.
-Hola… todo bien ¿y Tú?
-En cuatro patas como siempre- rió ligeramente mientras me daba un beso en la mejilla.
-¡Oh! Genial, ahora tendremos que cuidar a la mascota también.- se quejó Rosalie que se encontraba en la puerta de la cocina.
-¡Ay! no te preocupes, juro que te pondré una linda correa para que no te pierdas.-respondió Jacob con una sonrisa radiante, la sonrisa que tanto me gustaba.
-Ya dejen de pelear, entonces ¿vienes, Jake?- pregunté muy entusiasmada.
-Si Alice está de acuerdo, claro.
-Pues… mientras no te quejes…-contestó Alice con un gesto muy delicado.
-¡Genial!- dije con una gran sonrisa que sólo Jake me hacía mostrar.
-Pues entonces ¿qué esperamos?-dijo Jacob
Rosalie, Alice, Jake y yo subimos al glamoroso convertible rojo de mi tía, ya que el gran tamaño de Jake ponía en peligro el techo del hermoso Volvo de mi padre. Rose y Alice se fueron en los asientos delanteros, Jake iba conmigo atrás, me sentía tan aliviada junto a él, tan protegida y tranquila.
Durante el camino a Port Angeles, que no fue muy largo gracias a la velocidad del convertible, iba platicando con Jacob, después de todo hacia días que no lo veía. Le pregunte cómo estaba su familia, cómo iba todo con su pequeña manada, y otras preguntas sobre Sue Clearwater y mi abuelo Charlie. Jacob parecía muy feliz de estar aquí conmigo, o tal vez era lo que yo quería creer.
A pesar de que sabía que él estaba improntado de mí, muy dentro no dudaba ni por un segundo que él no había dejado de querer a mi mamá. Jake la seguía amando, seguía enamorado de ella. Yo estaba segura, no me cabía duda que él estaba aquí en parte por mí, pero la mayor parte era por mi madre.
No podía ponerme celosa de mi mamá, después de todo ella era hermosa, buena persona y, la mujer que me dio la vida cuando la mayoría me quería destruirme.
Yo amaba a Jacob más que a nadie, añoraba con formar una familia con él… las ilusiones y el recuerdo de mi madre me hicieron estremecer, y obviamente él lo notó…
-¿Qué te sucede?- me preguntó con algo de frustración en sus ojos.
-Nada, es que recordé algo que no me agrada… pero no significa nada- le respondí tratando de sonreírle.
-¡Llegamos! Bajen y espérenme aquí, regreso en un momento- nos interrumpió Rosalie
Bajamos del auto y mientras que Alice le decía a Jacob cómo comportarse, volvió a mi mente el sueño que había tenido durante la noche anterior, gracias a la presencia de Jake, lo recordaba todo: Jacob y yo, nadie más, sólo sus ojos fijos en los míos, me besó y me dijo que me amaba más que a nadie en el mundo, todo era grandioso, hermoso, fantástico, hasta que llegó mi mamá.
Me sentí sin aliento al recordar cómo terminó mi sueño: Me sentía desfallecer al ver a mi mamá besando a Jacob; una de las personas que más amaba me estaba arrebatando al amor de mi vida.
-¿Segura qué no tienes nada?- me preguntó Jake interrumpiendo mis pensamientos y tomando mi barbilla para que lo mirara a los ojos y no intentara mentirle. Nunca había sido una buena mentirosa y menos si él me miraba de tal forma.
-Bueno, es que… tuve un sueño… que me dejo pensativa…- le dije con la voz casi inaudible.
-Tal vez si me lo cuentas te sientas mejor- me dijo, con una pequeña pero tierna sonrisa.
Me quede callada, primero que nada porque me perdí en esos hermosos ojos negros, y claro, no podía decirle que estaba segura que él no me amaba como a mi madre, tampoco podía contarle que mi sueño era sobre ellos besándose y que eso me afectaba mucho.
Antes de que me pidiera una respuesta, llegó Rosalie salvándome de ese momento… de nuevo:
-Ya regresé, ¿están listos? Va a ser un largo día...-nos aseguró mientras hacía que Jake se apartará de mí con una mirada asesina; yo era como la hija que ella nunca pudo tener y me quería proteger, por eso se comportaba así con Jake, además de que no le agradaban los licántropos.
-Sí, vamos…-traté de mostrar una cara muy entusiasta.
Anduvimos de tienda en tienda, buscando ropa para toda la familia, y aunque a Rosalie no le parecía la idea, Alice también decidió cambiar un poco el “look” de Jacob. Me pedían opinión de vez en cuando, pero realmente estaba tan adentrada en mi mente que no sabía qué era lo que me preguntaban.
Después de un largo día de compras con las mujeres más exigentes de mi familia, por fin llegamos a casa, tenía un poco de hambre y Jacob también por lo que los dos fuimos a la cocina en silencio, aunque en este momento preferiría estar acompañada de mi padre leyéndome la mente, a estar sola con Jacob; no quería que tuviera una oportunidad más para preguntarme sobre ese sueño.
-Ya estamos aquí, después de un largo día… solos… ahora si me puedes decir ¿qué está pasando por esa hermosa cabecita que te tiene tan mal?- me preguntó mientras me servía un poco de jugo.
-Es que no creo que realmente quieras saber… es algo complicado y muy pero muy…- No pude completar la frase; cuando me ponía nerviosa a veces hablaba hasta demás, y cosas sin sentido y muy repetitivas; pero como él me conocía perfectamente bien tapo mi boca con su dedo y dijo…
-Sólo dime lo que te ocurre, no tienes porque ponerte nerviosa conmigo, recuerda que yo te quiero mucho y nada de lo que me digas podría cambiar mis sentimientos hacia a ti. Y si es un sueño, ¿por qué te tiene como lobo fuera de su manada?
Enrojecí, ¡tenía razón! lo que me frustraba era una realidad, no un sueño y no podía contárselo.