viernes, 22 de mayo de 2009

Capítulo IX “Encuentro”

Cuando desperté, salí de la cama y me di un baño caliente. Bajé a la cocina para desayunar, mis padres ya estaban sentados en la mesa esperando para hablar conmigo.
-Nessie…-comenzó mi padre.
-Papá, por favor no me vuelvas a llamar así-lo interrumpí, ese nombre me molestaba más que nunca-mi nombre es Renesmee.
-Renesmee, ¿qué sucedió anoche?-preguntó mi madre, ella sabía cómo me sentía, o eso parecía.
-Como ustedes vieron salí a caminar, tropecé por la nieve y un chico se acercó preguntándome si estaba bien.
-¿Quién era ese chico?-preguntó mi padre con una voz fría, sin expresión en su rostro. Como siempre…
-Su nombre es Bryer, y vive a una calle de aquí según sé.
-Renesmee, ¿por qué seguiste platicando con ese chico? Sabes que no debes hablar con desconocidos…
-Te pudo haber hecho daño-interrumpió mi mamá
-Lo sé… pero él quería ser amigable conmigo porque me vio…-no encontraba la palabra correcta-mal.
-No debes hablar con desconocidos-repitió mi padre.
-Lo siento.
-Hija, debes entender que nuestra vida es diferente ahora.-dijo mi madre dándome un rápido abrazo.
-Y bien… ¿cuál será nuestra historia?-pregunté a mi padre finalmente.
-No vamos a mentir demasiado; somos de Forks, Washington. Bella será tu media hermana, ella fue adoptada por nuestros padres, y ella estudia Filosofía y letras; yo seré tu hermano mayor y estudiaré Música, perdimos a nuestros padres hace 1 año y tú estudiaras en la preparatoria.
-¿Iré nuevamente a la escuela?-a partir de que dejé de crecer había asistido a la secundaria una sola vez; toda nuestra vida había sido en un solo lugar, Forks.
-Sí, igual que Forks, sólo irás los años que se vean adecuados.-No podía evitar sentirme feliz por regresar a convivir con humanos, los lazos que tuve en Forks fueron maravillosos, pocos, pero maravillosos.
-¿Quieres salir a conocer la ciudad, nena?-preguntó mi madre tomando a mi papá de la mano, esa imagen me recordó… lo que sentía por Jacob; cada que tenía la oportunidad lo tomaba de la mano justo como mis padres lo hacían.
-Claro.-contesté sin apartar la vista de sus manos. Mi voz sonó clara tal y como quería.
Salimos de casa los tres juntos y comenzamos a caminar hacia donde nos parecía mejor. Durante el camino, intenté no pensar en cualquier cosa que me trajera malos recuerdos, mi papá estaba ahí y no quería que mis pensamientos pasaran a ser suyos.
Encontramos un centro comercial enorme, había muchas tiendas y miles de cosas que ver.
Entre a una tienda de peluches; siempre me habían gustado mucho y aunque tenía demasiados, no me importaba poder comprar otro. Estuve en el lugar un buen rato buscando algo que me gustara. La tienda era como un laberinto, había muchos aparadores y estantes, tantos que perdías de vista la entrada.
Di un paso atrás para ver mejor y encontrar el camino, sentí chocar contra un estante, volteé para asegurarme de que nada estuviera fuera de su lugar y vi un peluche, que tenía que comprar; el peluche más hermoso de ahí. Un pequeño lobo rojizo; su pelaje se sentía prácticamente igual al real, los ojos del peluche era negros y era del tamaño perfecto para sentarlo en mi mesa de noche.
-Está lindo ¿cierto?-escuché decir detrás de mí.
-Sí, es hermoso.
-¿Lo quieres?
-A… q…-las palabras no salieron de mi boca, di media vuelta-¡Bryer! ¿Qué haces aquí?-pregunté muy sorprendida.
-Vine de compras con mi familia ¿y tú?
-Conociendo la ciudad con mis p… hermanos.-me dirigió una sonrisa y le respondí de la misma manera.
Un poco más y decía una gran “mentira”.
-Entonces, ¿quieres el perro o no?
-Ah, ¿este? Es un lobo; si, claro que lo quiero, sólo tengo que decirle a…
-No te preocupes, yo te lo regalo.-me dijo antes de que terminará la frase…
-No… no, gracias pero no podría aceptarlo.
-¿Cómo regalo de bienvenida?
-No, enserio muchas gracias pero…
-¡Bryer!, mamá dice que nos ve en el café de abajo.-interrumpió una chica acercándose a nosotros.
-Si, ya voy… ¡Ah! Renesmee ella es Ruthie mi hermana mayor.
-Hola, mucho gusto.-le dije con una sonrisa en mi rostro. Parecía una persona agradable, era muy parecida a su hermano, la diferencia era que tenía la tez morena, no parecía de Canadá.
-Hola, tú debes ser, la chica nueva de la ciudad ¿no?-me preguntó extendiéndome la mano
-Sí, soy yo.-asentí y tome su mano.
-Bienvenida, ¿no quieres bajar con nosotros?
-Si Renesmee, conocerás a mi mamá…-dijo Bryer muy entusiasmado.
-No lo sé, es que estoy conociendo la ciudad con mis hermanos y…-seguro mi padre se molestaría por esto.
-No te preocupes, ven con nosotros… que vengan tus hermanos también y nosotros les mostramos la ciudad-dijo Ruthie con un gesto amigable.
-Está bien, les diré. Están afuera, ¿me acompañan?
Dejé el lobo que tanto me había gustado en el mismo lugar donde lo encontré y salimos los tres de la tienda; mis padres estaban en la librería de un lado, comprando los libros de la escuela.
-Bella, Edward.-dije al estar detrás de ellos. Los dos me miraron escépticos, nunca los había llamado por sus nombres, eran mis padres…
-¿Qué sucede Renesmee?-preguntó mi padre con una voz atemorizante al ver que traía compañía.
-Les presento a Bryer, el chico que me ayudo a regresar a casa la otra noche, y ella es Ruthie su hermana mayor.
-Hola chicos, nosotros somos los hermanos de Renesmee; Bella y Edward-dijo mi madre con una bella sonrisa en su rostro.
-Gusto en conocerlos.-añadió papá.
-¿Queríamos saber… si querían acompañarnos… y conocer a nuestra mamá?-preguntó Ruthie sin apartar la mirada de mi padre; era normal, cualquiera que lo conocía por primera vez no podía evitar ignorar su figura perfecta.
-No lo sé, estábamos por irnos-dijo mi mamá tomando a mi padre de la mano.
-Será poco tiempo, y…-Ruthie no podía hablar, estaba más que ida con la presencia de mi padre.-Está bien… Pero sólo un momento, tenemos otras cosas que hacer.-Accedió mi mamá; mi padre no parecía estar de acuerdo pero, tomó los libros, pago en la caja y salió con nosotros...

Hola a todos!!
Bueno, pues... apesar de que mi fanfiction se estará publicando en Twilighters Mexicanos ((como ya les había informado)) varias personas, me han pedido los capítulos aquí... No soportan la espera, y la verdad es que yo tampoco jeje... es algo frustrante y pues me he retrasado un poco escribiendo... Así que, publicaré aquí de vez en cuando mientras en el otro blog se ponen al corriente y mientras encuentro algo de tiempo para escribir si?? =) Prometo que tendrá capítulos aquí... Sólo esperenme tantito porfa!!

Muchas gracias por babearme!!! Y espero les haya gustado este capítulo... [[Especial para dos de mis mejores amigos ^^]]

x0,
*TaNyA*
domingo, 17 de mayo de 2009

*°Mi videito°*

Hola a todos!!!
Buenos... primero que nada, les avisaré cuando mi historia sea publicada en Twilighters Mexicanos, aún tengo una duda sobre eso jeje... pero en fin NO podía resistir esto lo tenía que subir =P

Bie!! x0,

*TaNyA*
jueves, 14 de mayo de 2009

*°*MáS pReMi0s*°*

Muchísimas gracias a Cosas ;) Crepúsculo por estos regalitos!!! ^^
Oh! que emocionante... unos cuantos capítulos y más premios!!! =D ah!!!
QUE FELICIDAD!!! ((Obvio los premios también son para aquellos que leen mis capítulos))


=Premio Amistad=

=Blog con vida=

=Premio Femenino=
=Blog con Estilo=


=Premio Blog Perfecto=

Pues bien de nuevo Muchas Gracias!!!! y aquí los blogs a quienes otorgo los premios de nuevo ^^
((Suena redobles)):
°Cosas ;) Crepúsculo ((claro de regres0o!!))
De nuevo MUCHAS GRACIAS!!! Y SIGANME LEYENDO SI??
miércoles, 13 de mayo de 2009

Capítulo VIII “Un amigo desconocido”

Mi padre atravesó la puerta de mi cuarto me dio el celular y me dijo con una voz fría…
-Claro que sí, debes saber que tu madre no miente.
Tomé su celular y marqué el número de la casa de Jake con desesperación.
Al primer timbre contestaron:
-¿Hola?
-¿Jake?- pregunté tratando de que mi voz sonára entusiasta, las lágrimas habían desaparecido, pero aún los sollozos silenciosos seguían en mí.
-Nessie…
-Sí, soy yo; hola.-mis respuestas eran cortas porque en mi cabeza había muchas palabras entrecruzadas que no quería decir.
-¿Qué hay?
-Es que… te llamó para… ¿cómo estás?- sentía nervios de que mis padres dijeran la verdad.
-Bien ¿y tú?-me puse de pie.
-Jacob, quería preguntarte algo…
-¿Qué sucede?- me preguntó con una voz tranquila.
-¿Tú les pediste a mis padres que me alejarán de ti?- a pesar de la presión en mi pecho, las palabras salieron de mi boca sin textura alguna.
-Si.-me congelé, mis padres tenían razón, Jake estuvo de acuerdo, no le importé…- Nessie, sabes que…- cerré el celular y se lo di a mi padre. Caminé hacia la puerta.
-¿A dónde vas, nena?-preguntó mi madre sin intentar detenerme.
-A conocer la ciudad, después de todo éste será mi nuevo hogar…-Bajé las escaleras y salí.
Las calles estaban casi vacías, pasaban de las diez de la noche, aunque para una semi-humana no era ningún problema andar vagando sola a esas horas.
Comenzó a nevar, no era una tormenta, pero la nieve me impedía ver mi camino; resbalé y caí sentada sobre la acera. Las lágrimas se dieron lugar de nuevo en mi rostro.
-Maldita sea, ¿por qué no puedes dejar de llorar Renesmee?- me dije secando mis mejillas.
Junte mis pies y abracé mis rodillas una vez más en esta semana, nunca antes había llorado tanto, ¿por qué ahora? ¿Por qué lloraba de todo?
Aquel sueño en el bosque volvió a mi mente, Jacob se alejaba de mí. Ya no le importaba…
-¿Estás bien?- escuché decir a alguien desde arriba.
-Sí-contesté sin mirar. Sentí como aquella persona se sentó junto a mí.
-Es lindo caminar de noche ¿no crees?- ¿Quién es? ¿Por qué no se fue si le dije que estaba bien?
-Disculpa, ¿quién eres tú?- pregunté aún sin mirar, no quería que pensará que podía ser amigable; quería estar sola.
-Mmm… creo que, como tú soy alguien que salió a dar un paseo; la diferencia es que yo no suelo llorar con este clima.
-No estoy llorando.
-Sí, claro…-dijo con sarcasmo
-Sólo necesito estar sola, así que… puedes irte.
-¿Cómo te llamas?-preguntó como si no me hubiera escuchado.
-Déjame en paz-dije casi gritando; había volteado a verlo para que esta vez se diera cuenta que hablaba enserio.
-¿Ya ves? Si estabas llorando.
Mire hacia el piso, sentí vergüenza por como lo traté; él intentaba ser amigable conmigo.
-Ne… Renesmee- sentí un hueco en el pecho al recordar el nombre que Jacob me había puesto.
-Mucho gusto, soy Bryer.- me extendió su mano. La tomé y volví mi rostro para mirarlo. Era un chico con cabello oscuro, piel era clara y sus ojos; a pesar de ser de noche, noté que eran cafés con un brillo especial en ellos.-me vas a decir ¿por qué llorabas?
-Ah… ¿por qué se lo tengo que contar a un extraño?-respondí soltando su mano.
-Pues ya no soy un extraño, ya te dije mi nombre; o ¿qué? ¿También quieres saber mis antecedentes?
-No pero…
-Está bien-me interrumpió-si te molesto… me voy.
-No…-respondí, mientras él se ponía de pie.
-Entonces, ¿te parece si caminamos juntos y te muestro la ciudad? Es más linda si la conoces de noche.
-¿Cómo sabes que soy nueva aquí?
-Se nota en tu cara, y jamás te había visto por aquí; yo vivo a dos calles... ¿Vienes?-me extendió su mano para ayudarme a ponerme de pie.
-Está bien, pero si algo me pasa ya sé a quién culpar.- Tomé su mano y una vez que estuve de pie pude observar en él una pequeña sonrisa de satisfacción.
Caminé junto a Bryer sin hablar, no me había preguntado nada y por supuesto yo no confiaba tan fácil en la gente.
-Y… ¿de dónde eres?
-Estados Unidos.-le contesté con una voz poco entusiasta, ya hacía más frío que hace unos momentos; como extrañaba el calor de Jacob a mi lado.
-¿Tienes frío?
-Un poco… ya es tarde… tengo que regresar a casa-le dije con la voz entrecortada, estaba temblando.
-Ten cúbrete mientras llegamos.-colocó su chaqueta en mis hombros y sentí un poco más de calor.-Bien… ¿por dónde vives?
-Tres calles antes de donde nos encontramos.-Lo seguí mientras él iba de regreso, yo estaba perdida en esta ciudad; mis padres seguro estarían muy preocupados y yo aquí con un extraño.
Después de un momento pude reconocer la esquina de mi nueva casa, tomé su chaqueta y se la dí.
-Gracias, ya sé lle… llegar.
-De nada. Espero verte pronto.- me besó la mejilla, dio media vuelta y se fue caminando.
Mis padres me matarían si tardaba un segundo más. Me apresuré a llegar a la puerta y tocar, aún no tenía llaves de la casa.
En un instante mi padre abrió la puerta.
-Renesmee ¿dónde has estado?-preguntó mi mamá cubriéndome con una pequeña cobija.
-Lo siento mamá, un chico se acercó a mí y estuve platicando con él un buen rato.
-¿Un chico?-preguntó mi padre con angustia en su voz.- ¿quién era? ¡¿Por qué hablas con extraños en una ciudad nueva?!
-Su nombre es…Bry…-seguía temblando, mi cuerpo se congelaba y las palabras no salían de mi boca.
-Mejor vete a la cama nena, mañana hablamos.-me dijo mi madre antes de que papá se pusiera como loco por mi falta de responsabilidad.
Subí a mi habitación, me acomodé en la cama, me cubrí, cerré mis ojos y no tarde mucho en quedarme profundamente dormida...

Hola chic@s!! millones de disculpas por no publicar ayer, pero tenía por ahí un pendiente =p en fin... este capítulo, pues tiene un nuevo personaje como vieron ((un personaje que en mi vida es real, no con el mismo nombre pero... mi mejor amigo)) como sea, muchas gracias de nuevo por leerlo, espero esten aquí para el próximo capítulo, me tardaré un poko en publicarlo porque toy un poquito presionada pero aquí lo tendrán lo prometo ^^...
Muchas gracias por sus lenguetazos por muy pequeños que sean son importantes para mí...

Bueno hasta el próximo capítulo, no olviden babearme de nuevo si??
x0,
*TaNyA*

P.D. GraX x todo Javo!! <3
domingo, 10 de mayo de 2009

Capítulo VII “Más que desesperación”

En el aeropuerto de Port Angeles, toda la familia se reunió para despedirnos; cuando estábamos a punto de abordar, no noté ni un poco de dolor en el rostro de mi padre, era como si estuviera feliz por alejarse de aquí, de dejar a su familia atrás. Yo, por otra parte, extrañaría a todos: Alice con sus montones de ropa nueva cada semana; Rosalie y sus actitudes de madre histérica; Jasper, que parecía que, en lo que yo llevaba de tiempo mi vida, no había utilizado su don sino hasta ayer; Emmett, siempre apoyando a Rose, aunque a veces sus decisiones fueran muy extremas; Esme, prácticamente mi segunda madre; Carlisle, que desde el principio estuvo al pendiente de mi salud.
Mi abuelo Charlie, Sue, Seth… Recordando a cada persona de la que me estaba alejando, subimos al avión, me senté junto a mamá; sabía que no soportaría irme con mi padre, aún no podía perdonarlo por lo que me estaba obligando a hacer, había perdido mi confianza por completo, no quería escuchar ni su nombre, en estos momentos lo odiaba, después de todo ni siquiera me había permitido despedirme de Jacob.
Me acomodé en el asiento, dieron aviso de que estábamos a punto de despegar así que abroché mi cinturón y en cuanto estuvimos en el aire dirigí la mirada al hermoso paisaje de la ventanilla: los árboles, el interminable pasto, las pequeñas casas… Mi vida entera estaba ahí, algo de mi corazón se había quedado en ese pequeño pueblo llamado Forks, y la mayoría del mismo, estaba en La Push.
Suspiré.
-Jake-me dije, sintiendo un gran nudo en la garganta.
Cerré mis ojos para que las lágrimas no se dieran lugar, pero no sirvió de nada. Mis mejillas comenzaron a sentirse empapadas. Parecía que mi mamá no quería decirme nada, obviamente ella sabía que estaba llorando, pero supuse que no quería empeorar las cosas.
¡¿Por qué?! ¡No es justo! Mi vida, mis sueños.
Mis sollozos eran prácticamente silenciosos, pero mi dolor era el mismo; intenté tragar saliva, pero tenía la garganta completamente cerrada. Nunca me había sentido con tan profunda tristeza en mi vida, sabía muy bien que las cosas cambiaban de un momento a otro sin previo aviso; pero estábamos hablando de una decisión tomada por mi padre. Odiar a mi papá era como odiarme a mí misma, un odio sin sentido y tan seco como el aire de aquel avión.
Tendríamos que empezar una nueva vida, nuevos retos, nuevas decisiones, y a pesar de que sólo bastaba un respiro para darme fuerza y abrir los ojos; no podía, mis recuerdos pasaban como una película.
Me moría por darle el último besó a Jacob, por volver a salir al bosque y terminar llena de barro de nuevo, ¡No lo soporto! ¡Ya por favor! Los recuerdos más hermosos que tenía me hacían sentir la sangre hirviendo, quería borrar todo de mi mente, tratar de olvidar toda mi vida, pero si lo hacía terminaría peor que muerta.
Nunca pensé que pensar en Jake me provocará tanto dolor.
-Renesmee, no te preocupes.-escuché decir de pronto a mi mamá.
Me tranquilicé y abrí mis ojos.
-Linda, esto no durará mucho…
-Mamá-la interrumpí sin mirarla y con una voz fría- sé lo que vas a decir.- no podía ver claramente, mis ojos seguían inundados de lágrimas.-pero esta vez, ya no tengo confianza en nadie.
Me di la vuelta, me aferré a su pecho y entre sus brazos lloré todo lo que pude, no me importó hacer ruido, ni que toda la gente me mirara, me sentía más que desesperada.
Cuando menos lo esperé…
-Renesmee, despierta linda… Llegamos.
Abrí mis ojos lentamente, volví en sí. Me había quedado dormida, y ni siquiera lo había sentido. Bajamos del avión y nos tomó un tiempo recoger las maletas.
Mi padre había llamado un taxi para recogernos, y durante el camino a mi… “nuevo hogar”…
-¿Son nuevos en la ciudad?- le preguntó en francés, el taxista a mi padre; yo conocía perfectamente bien el idioma, me lo habían enseñado desde pequeña y hablarlo no sería un problema para mí en esta ciudad.
-Sí…-respondió mi madre tratando de ser cortés.
-¿De dónde vienen?
-Forks, Washington.-le contestó con un tono indiferente mi padre.
-Bueno, pues bienvenidos, Quebec es una ciudad muy tranquila, les gustará.-parecía que el tono de mi padre lo había obligado a terminar la conversación.
El taxi se detuvo, habíamos llegado.
La casa era pequeña, modesta; mi mamá la había elegido sin duda alguna.
Era una casa de dos pisos, no era muy grande, pero era linda. Los muros eran de color azul; la puerta, y algunos otros adornos en blanco. En el según piso había un pequeño balcón.
Cuando mis padres terminaron de bajar las maletas del taxi entramos a la casa; la sala de estar estaba conectada con el comedor, por dentro la casa era igual de acogedora que la pequeña cabaña que teníamos cerca de Forks; subimos y mi mamá me mostró mi habitación, era más pequeña que a la que estaba acostumbrada pero la decoración era especial, los muros eran de un color amarillo tenue y en la cabecera de mi cama había un pequeño sol pintado, los muebles estaban hechos de madera fina, lo que le daba un toque más rústico a mi habitación.
Las sábanas de mi cama combinaban a la perfección con toda la demás decoración; me senté sobre la orilla y le pedí a mi mamá que me ayudará a desempacar, necesitaba que alguien me acompañara; por primera vez me sentía sola.
Mi padre nos aviso que saldría a comprar comida para mí; no lo detuve, quería hablar con mi mamá, después de todo ya estaba más tranquila.
-¿Por qué?- pregunté tomando la ropa para acomodarla en los cajones.
-¿Por qué?
-Sí, ¿por qué decidió esto? ¿Por qué no lo detuviste? ¿Por qué no te opusiste a su decisión?-pregunté con un tono de voz, que jamás había usado con mi madre, un tono indiferente.
-Nena, relájate.-me dijo tomándome de los hombros para que la mirara.
-Lo siento.-dije aparatando la mirada por la vergüenza.
-Tu papá decidió mudarse porque piensa que Jake es peligroso; eso si lo sabías. No lo detuve, porque Jake estuvo de acuerdo en que te trajéramos a Canadá…
-¿Qué?-la miré a los ojos.
-Jacob también tuvo voz y voto en la desición.
-¿Jacob… pidió que… me alejarán de él?- pregunté con la voz entrecortada, el nudo en mi garganta había regresado.
-Sí.
-Pero… la… la impronta…-no pude formular mi pregunta; por más que trataba de llenar mis pulmones de oxígeno, parecía que este había desaparecido.
-Nunca antes se había sabido de un licántropo que se apartará de su impronta por decisión propia, pero…-mi madre estaba hablando, lo notaba en sus labios, pero no escuché sus palabras.
-Pero, ¿cómo es que mi padre aceptó algo como esto?-las lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas.
-Ambos acordaron intentarlo al menos por unos meses, sólo para probar…-¿probar? ¿Probar qué?
-¡No soy un experimento!-grité, fue lo único que se me ocurrió decir.
-Pequeña, sé que esto no te afectará tanto como crees.
Caí al suelo, una vez más estaba destrozada. Jacob pidió que me alejaran de él, tenía que hablar con él lo más pronto posible.
-¿Puedo hablar con Jake?- le pregunté a mi padre.

Hey!!
Bueno chic@s, lo prometido es deuda y pues aquí mi nuevo capítulo, casi en lunes [[jeje]], pero aquí está!!! En lo personal este capítulo me gusto mucho cuando lo escribí porque: mi hermano me ayudo un poco en decirme como iba y porque me identifique cuando lo escribí por una despedida que fue muy fuerte para mí...
Muchas gracias por leerlo y espero que sigan aquí para el siguiente ^^
No olviden que este blog quiere mojarse con sus lenguetazos!!!!
x0,
*TaNyA*